lunes, 28 de noviembre de 2016

La gran fiesta

Aunque esta página está dedicada al tango, una de mis grandes pasiones, no puedo dejar de lado mi otra gran pasión que siempre fue y es, el deporte. Estuve en grandes medios escritos, en televisión fui Jefe de Deportes en dos canales, tuve programas propios  y en radio también desarrollé mi profesión. Recorrí toda Sudamérica cubriendo acontecimientos deportivos, como también México, Estados Unidos y numerosos países de Europa. Cubrí partidos de fútbol, hice reportajes, estudios de diversos equipos, Fórmula 1 siguiendo a Reutemann, campeonatos del mundo de Boxeo en Europa y Estados Unidos, o Tenis, siguiendo a Vilas.

                                           


El tenis fue otra de mis pasiones. comencé a jugarlo en la Ciudad Deportiva del Real Madrid, luego en el Club de Tenis Chamartín, jugué torneos, gané Trofeos y, entre tanto estuve en 5 Mundiales de Fútbol y bailaba tango... Por eso me duele cuando leo barbaridades sobre Messi en la prensa argentina que también supo llamar "Pecho frío" a Del Potro, cuando no se ganaba la Davis, Y ese muchacho de Tandil que estuvo tres años sin jugar por operaciones en su muñeca,  nos  levantó a todos con las cosas que hizo en Zagreb junto a Del Bonis y Mayer. Fueron tres días maravillosos, inolvidables, la primera Copa Davis que gana Argentina, en un marco ejemplar, extraordinario.

                                         


Cuatro mil hinchas argentinos con sus camisetas, disfraces y banderas de todas las provincias, alentando sin cesar a sus jugadores y las tribunas locales respondiendo con el mismo aliento a los suyos. Sin un sólo incidente, convirtiendo el espectáculo en una masa espectacular y colorida que nunca desmayó en su apoyo. Incluso la presidenta de Croacia, con camiseta deportiva y sin perder jamás la sonrisa. Hubo infinidad de jugadas, toques y situaciones de todo tipo. Hombres, mujeres, niños, familias enteras con sus colores, muchos pintados en la cara, y no vimos un mal gesto, un abatimiento en unos y otros que supieron mantener la tensión y el aliento a sus jugadores.

Escuchar el himno en un ambiente así y habiendo por fin ganado, de visitantes y cuando menos se esperaba, emociona hasta límites insospechados. Y después de esas batallas tremendas, titánicas, volcánicas, ver charlar tranquilamente, mientras esperaban la premiación, a Del Potro con Cilic y otros jugadores locales o a los dos capitanes conversando, no puedo menos que reflejarlo porque debería ser un ejemplo para deportistas, público y periodistas.


                                   

Grité, sufrí, me emocioné tremendamente con los argentinos pero también con los croatas que no intentaron nunca presionar con su localismo a los jueces y a los rivales. Me llevo una imagen que no olvidaré de esta gente, y como además, aman el tango, al menos les dedico acá el lugar que merecen. Tienen varios clubes y salas donde se practica esta danza y Ned Savi, uno de los bailarines e instructores, que vivió en Buenos aires para estudiar y perfeccionarse, cuenta así sus enseñanzas.

-Hay una forma específica de transmitir las enseñanzas, conocimientos y habilidades, que converge no sólo en tal función, sino también en insuflarles el amor por el tango. Es un contacto del cuerpo, toca el alma en la soledad de su abrazo divino, al menos por un momento, su camino hacia la eternidad.

Podemos ver en una hermosa plaza de Split, el balneario croata, a las parejas bailando bajo las estrellas y sobre baldosas de mármol a la orquesta de Ángel D'Agostino con Angelito Vargas, por ejemplo.

                                         

Y me voy a otra milonga en Poréc, Croacia, para que vean como les tira nuestro tango. Vean lo que es la amabilidad de estos pueblos.

                                       

Y para terminar, te insisto en que a mí me conmueve el duende de Pichuco con su fueye, la mano zurda peinando las notas del piano como una pluma de Di Sarli, o las síncopas de Orlando Goñí, el vuelo de los violines en las melodía, el golpe canyengue del contrabajo, o el tono musical de Fiore, la caricia de Berón cantando o el fraseo de Floreal. Como los firuletes de los Zotto, Arce, la Mantiñán, Mariana Montes en el encerado. Pero también me da un brinco en el corazón cuando Del Potro se manda la Gran Willy de espaldas,  sobre los 3 metros y medio que alcanza Ciric con su raqueta.... Y le pelota vuelaaaaa.... baja, en el rincón de la pista, como los tiros libres de Messi a la escuadra, y da esos dos últimos saltitos, con Ciric aplaudiendo y el tic tic de la pelota semejando al chan chan final de Pugliese en Si sos brujo... Miralo de nuevo, y pensá en medio de la batalla de pelotazos a 200 kilómetros por hora, ese toque...          
                                    
                                        

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