sábado, 10 de septiembre de 2016

Sábado milonguero

¡Y qué lindo! Justo ahora que ha bajado un poquito el termómetro del tiempo, aunque no el del cuore, porque, cuando se trata de milonguear da lo mismo el frío que el calor. En el tango que escribió Carlos Bahr y que musicalizó Armando Pontier: "Cuando talla un bandoneón", el bardo se expresa así:

Disculpen si me doy tono                                  
pero yo soy como un trompo
si se trata de bailar.
A mí me tira el compás,
y si el compás es de tango
puede ponerle la firma,
que mis pasos son un algo
propiamente de un artista.
¡Que arranque el fueye y verán
las cosas que hago al bailar!

Bueno, es lo que escribía ese poeta que dejó tantas páginas de fuste en el tango. Normalmente, los milongueros somos más tranquis para expresar nuestro ego en la pista. Se trata, sobre todo de disfrutar y hacer disfrutar a la pareja de turno. "Si es humilde y tan sencillo en sus compases / por qué anotarle un mal ejemplo en cada frase", decía con justeza José María Suñé en Una emoción, ese tangazo. Insisto hoy estamos como todos los sábados y martes desde las 21 horas en el ruedo de la CASA de ARAGÓN de Madrid (Pza. República Argentina nº 6), y en BIEN MILONGA hacemos un culto del tango sencillo y bien bailado. Claro que, con una selección musical que empine los ánimos milongueros.

Para ir calentando motores, nos damos una vuelta por otras pistas y así vamos viendo a parejas que intentan lucir su bagaje de pasos, secuencias y compás, para ganarse un sitio de privilegio en el rondín milonguero del mundo entero. Porque el tango ha ido sacando carta de ciudadanía allí donde le dieron cancha y le permitieron aquerenciarse.

Y arranco con la dupla formada, en este caso, por Gabriel Misse y Natalia Hills, que en Sydney -Australia-, se arrancan bailando El puntazo, por la orquesta de Juan D'Arienzo.

                                                                 

Ahora me instalo en Génova, tierra de muchos inmigrantes que se instalaron en el barrio porteño de la Boca implantando allí sus modismos y parolas que se aporteñaron definitivamente. Y la pareja integrada por Roxana Suárez y Sebastián Achával se lucen bailando la Milonga brava que lleva el sello contagioso de Francisco Canaro, con su orquesta.

                                          


Y... siempre se vuelve a Buenos Aires. Sobre todo si es para ver bailar a Alejandra Mantiñán. En este caso están en "Aló Lola", y se exhibe con Danilo Magdalena, bailando Tu boca mintió, tango que ejecuta la orquesta de Juan D'Arienzo y revive el disco con la voz de Armando Laborde.

                                      

Chán chán... Y hasta esta noche.

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