jueves, 1 de septiembre de 2016

Oblivion

Es una de las más hermosas páginas que creó Astor Piazzolla, y hoy está en el repertorio, tanto de grandes orquestas sinfónicas como de cuerdas. La pergeñó durante su estancia en los Estados Unidos y trata sobre el olvido. En francés será J'oublie y en la lengua inglesa, como fue concebido, dado que Oblivion es (Olvido).

Trascendió a la fama cuando Marco Bellocchio lo incluyó como motivo principal en la banda sonora de la película Enrico IV, estrenado en 1984. Es una traducción libre de la célebre comedia dramática de Prirandello -escrita en 1921, y que en el caso del filme, lo protagonizaba un Marcello Mastroianni en estado de gracia. A Bellocchio le atrajo sobremanera el tema de Piazzolla y lo ubicó en momentos claves del filme.

                                   


Por este tema, el bandoneonista, director, compositor, fue nominado en febrero 1993 para los premios Grammy Awards del año 1992, en la categoría de "mejor composición instrumental", a título póstumo.. Y pese a que finalmente no ganó el mismo, no llegaría a enterarse del resultado.  Piazzolla dejaba este mundo en julio de 1992, pero estaba prácticamente sin vida desde hacía dos años, cuando una trombosis cerebral que sufriera en París, lo dejara en estado de coma, con lesiones cerebrales irreversibles. Fue trasladado por su esposa a Buenos Aires, pero se mantuvo en estado vegetativo hasta su adiós definitivo.

Horacio Ferrer le puso letra al tema y Milva lo cantaría a puro cuore en un  Festival de París que dejaría grandes recuerdos, en septiembre del 84 , aunque con versos del compositor neoyorquino afincado en Francia: David McNeil. Fue acompañada por la orquesta de Piazzolla y dándole un dramatismo especial. Ella lo incorporaría definitvamente a su repertorio, así como otros temas de Ástor, en homenaje a su amistad y en señal de reconocimiento por su maravillosa capacidad de músico creador.  Los versos de McNeil contribuyen a enriquecer la profundidad del tema.



Pesadas, pesadas parecen de repente, las sábanas, el terciopelo de tu cama
Cuando olvido nuestro amor

Pesados, de repente parecen pesados tus brazos alrededor de mí en la noche.
Un barco se va, va a alguna parte.
La gente se separa, me olvido, me olvido...

Luego, otro parte en un bar de caoba.
Los violines vuelven a tocar nuestra melodía.

(Pero me olvido)
                                          


Mi amigo Ángel Yonadi me envía unas palabras de Abraham , que considero interesante agregarlas a la nota. Demás está decir que hay muchas opiniones y conceptos sobre este tango y el significado del mismo. Evidentemente se trata de un tema que deja un poso de interpretaciones, pero del cual no salimos indemnes. Porque el olvido nos acecha y nos toca a todos.

                             


-  Platón decía que el alma al nacer olvida todo lo del mundo y debe poco a poco volver a recordar. Eso es el aprendizaje, un volver a encontrar lo que ya estaba pero habíamos olvidado: Borges, Shakespeare, Ende, Li Bai, Miguel Ángel... llevan siglos ahí, y ahora los recuerdo como si siempre hubieran estado conmigo. Nací en la cuna de la ignorancia, moriré amortajado por el olvido.
Oblivion es una música melancólica, cargada de nostalgia. El bajo puntea su ritmo de tango como si pulsara el corazón. Las cuerdas respiran un aire de niebla que va y viene; pasean por el mar, ondulan, y algún rizo arremolina el paso fugaz de ecos extraños. Y sobre ellos, el bandoneón con su fraseo entrecortado, ágil, tal vez irracional. ¿Quién sabe de qué habla? Pero lo más sobrecogedor es su parte central, de una melodía nítida, sencilla y cadenciosa. Las cuerdas imponen su ley y son abrazadas por el bandoneón. Es ahí donde el olvido, o el recuerdo, se vuelve algo maravilloso, donde la tristeza se torna un placer, donde el mundo, a pesar de todo, se sabe hermoso. Y, como suele suceder con Piazzolla, la música va dejándose caer en una profunda tristeza.
Olvídate, un nuevo momento nace en este instante. No ha oído nada del mundo, el olvido lo envuelve como una tibia matriz. ¿Quién sabe qué recordará? ¡Qué hermoso será verlo tejer como una corona su memoria entre las flores!


                                   
                             



Y yo creo que llega la hora de escuchar esta letanía tanguera de Piazzolla que él definió como "milonga lenta"- y que  hoy se recuerda en el mundo entero. Entre tantísimas interpretaciones escojo ésta del gran acordeonista franco-italiano Richard Galliano -amigo de Ástor- acompañado por unas maravillosas cuerdas que estremecen.

                                         
                                 

2 comentarios:

  1. Hermosisimo, los sinonimos en Ingles nos llevan tambien a stupor, inconciencia es como un grado de olvido mas profundo mas pesado es como un olvido del que no se vuelve.Un sentimiento de una tristeza sin par plasmado necesariamente en aires de milonga lenta magistralmente por Astor.

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