miércoles, 14 de septiembre de 2016

La orquesta sinfónica de De Caro

Ocurrió en 1932, cuando todavía el tango no terminaba de encontrar sus formas definitivas, aunque infinidad de páginas creadas por aquellos músicos de la era iniciática, quedarían como paradigma de tangos señeros y lustrosos. Arolas y Bardi principalmente habían dejado ya una herencia que sería base del tango futuro por la maravilla de sus composiciones.

Julio De Caro entendió que se le podía dar más vuelo al tango, y pese a las críticas de los fundamentalistas y quietistas, arregló con Radio Splendid la presentación de una orquesta que tuviera el mismo marco que las de jazz en Estados Unidos, o las de valses en Europa. En el largo reportaje radial que tuve con De Caro en mi programa de los domingos, y que cité otras veces, me contaba que esta orquesta le dió grandes satisfacciones y a la vez muchos malentendidos que motivaron la deserción de Pedro Laurenz y otros músicos, de su orquesta de siempre.

                                         


La orquesta alternó estas actuaciones en Radio, con presentaciones en los cines Broadway, Ástor y Monumental. Entre otras cosas me hablaba de ese chico gordito y tremendamente enchufado cuando tocaba el bandoneón, que formó en aquella orquesta, con sus 18 jóvenes años. "Aníbal Troilo venía de tocar con Pacho, con Vardaro-Pugliese y con otras orquestas como la de Ciriaco Ortiz y le entreveía ya, esas grandes condiciones que llevaba dentro suyo...".

Los ensayos fueron durísimos, trabajaron especialmente Julio Perceval y Francisco De Caro en los arreglos y el éxito de la orquesta les permitió ir a provincias como Mendoza, donde se presentarían en el Teatro Independencia y en el Casino de esa hermosa ciudad cuyana. De allí girarían a otras provincias con el mismo suceso, aunque lo de Radio Splendid no satisfizo las expectativas creadas.

                                             
Pichuco en la orquesta de De Caro con 18 años
                                             
En una oportunidad que estuvimos tomando café en un establecimiento de la Diagonal Norte, con Pichuco, Coco D'Agostino y otro muchacho que no recuerdo el nombre, hablamos de aquellas actuaciones del año 32. Y Pichuco movió la cabeza como asintiendo.

-Fue un gran paso adelante para mí. Yo venía entreverándome con distintas orquestas en trabajos ocasionales o para grabaciones cuando me llamó Julio y el corazón me dió un golpecito. Eran palabras mayores. Además me hablaba de una "sinfónica" y me asusté un poco. Pero tocar con Pedrito Laurenz al lado, los hermanos Blasco y otro "nene" que escolasaba un montón, como Calixto Sallago, me subió a una nube. Y para colmo de alegría, era mi sueño de pibe, tocar en la famosa orquesta de De Caro. Imaginate.


                                 

Aquella orquesta, como se ve en la foto, estuvo integrada por estos prestigiosos músicos: de izquierda a derecha. De Pie: Sammy Friedenthal, Vicente Tagliacozzo, José Nieso, Antonio Rodríguez Lesende, José Sciarreta, Julio De Caro, Vicente Sciarreta, Francisco De Caro, José María Rizzuti. Sentados: Alejandro Blasco, Armando Blasco, Pedro Laurenz, Aníbal Troilo y Calixto Sallago.

No dejaron rastros de grabaciones pero recuerdo que entre los nombres de los temas que tocaron, estuvo el tango de Salvador Grupillo: El taita (Raza criolla) que en 1928, De Caro lo había grabado con su sexteto. Y es el que escuchamos acontinuación. Y como perlita, también agrego el tango que Julio de Caro le dedicaría a Pichuco en señal de admiración y respeto muto y que grabó con su orquesta el propio De Caro el 10 de abril de 1949. Se llama precisamente: Aníbal Troilo.

El taita - Julio De Caro

Aníbal Troilo. Por Julio De Caro y orquesta


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