viernes, 12 de agosto de 2016

La gran pareja del tango

La historia del tango menciona a esas grandes parejas de bailarines que han dejado huella en su época y las posteriores. Como pudieron ser El Cachafaz-Carmencita, Copes-María Nieves, Zotto-Plebs y las que me salto porque afortunadamente fueron muchas más, pero las que cito fueron muy importantes por lo que avanzaron en coreografía, estilo, vestimenta, siendo aplaudidos en muchos países del mundo y evitando que este género maravilloso sufriera grandes baches en su historia.

La dupla que hoy se ha ganado el podio máximo con toda justicia es la que forman Sebastián Arce y Mariana Montes. Ha llegado al mismo después de muchos sacrificios personales y con gran esfuerzo y dedicación. Se conocieron a finales de los ochenta, cuando tenían 8/9 años, en la escuela de folklore, aunque no tenían amistad por entonces. Sebastián nació en Santiago del Estero, sus padres se separaron siendo él un niño y su padre lo vinculó a las danzas folklóricas. Así aterrizaría en una Escuela de Buenos Aires para aprenderlas con cierto empaque.

                                         


Pero un día vió en la escuela bailar tango y sus ojos se iluminaron. Le pareció que aquello era distinto, una maravilla. Mariana seguiría un camino parecido y con el tiempo formarían la pareja que crecerían juntos, con el afán de llegar lejos. Eligieron estudiar con maestros de prestigio y Eduardo Arquimbau, Carlos Rivarola, Juan Carlos Copes, Osvaldo Zotto, Lorena Ermocida, Miguel Ángel Zotto, Milena Plebs, les dieron el baño lustral y el bagaje técnico-artístico para que pudieran despegar.

Comenzaron bailando en Casas de tango para los turistas y además daban clases en 4 salas. Ya se habían convertido en novios y Sebastián -que entonces tenía 17 años-  recuerda cuando, establecidos como pareja de hecho que "con todo lo que trabajábamos, no nos alcanzaba para pagarnos una pensión". Viajarían a Seúl -Corea- y luego  de otras experiencias, llega el salto a Europa y se establecen en París durante seis años. La competencia era muy grande, vieron la insolidaridad que existía y se mudarían un año a Londres. Luego vendría la vida de en Moscú en 2006, donde serían muy bien recibidos, aunque,  ya separados como pareja de vida, ella se establece en Italia.
                                               


Mariana soñaba con ser bailarina clásica o de folklore, pero el tango la teminó envolviendo y el dueto que formaron con Sebas, por su entendimiento, complicidad y ganas de volar, creció y sigue creciendo, aunque ya no vivan juntos. Él se casaría con una rusa y terminaría separándose. Ahora tiene su Arceacademia en Moscú, donde enseña con Eleonora Kalganova. Por su parte Mariana, tiene la suya en Italia, donde se casó en 2013, con Francesco Sanna, en una capilla de Cagliari. Entraría en la misma de la mano de Sebastián ("Mi maestro, mi compañero, mi amigo, mi hermano del alma", dice ella), que además firmó como testigo de la boda. Bailó embarazada hasta poco antes de tener a su pequeña Matilde.

Ambos son coreógrafos, directores de escena, han participado en filmes y su prestigio crece día a día. Sebastián dice que la música del tango es un matrimonio diabólico entre el bandoneón y el violín, y se exalta cuando lo explica. Además, asegura que los rusos hoy día son los mejores bailarines del mundo y que los músicos que tocan tango allí quieren crecer permanentemente y estudian a los grandes músicos y orquestas argentinas para aprender sus yeites y arreglos. Para deshacer tópicos, de que los rusos son personas de hielo, sin corazón -"presentados así por el cine yanqui"-, explica que son muy emocionales y las mujeres que bailan tango buscan seducir al hombre, en el sentido de que necesitan sentirse bien acompañadas y dominadas em la pista.

                                               
                                        

Hoy Sebastián y Mariana siguen dando exhibiciones por todo el mundo y han perdido la cuenta de las ciudades y países en que se han presentado. Además aprendieron idiomas, especialmente Sebastián, y ello les ayuda mucho para contactar con público y alumnos de todas partes.

-El tango le permite a cualquier persona encontrar su espacio - Mariana-
-En el baile del tango, lo importante es que la mujer se sienta como una reina - Sebastián-

Y para ilustrar fugazmente el arte de esta pareja, les invito a verlos bailando como dos grandes, que son. En este caso están en un Festival, en Londres y y se mandan con la milonga De mis tiempos por Francisco Canaro y su orquesta.



Y, esta vez en Helsinski - Filandia- los disfrutamos bailando un valsecito. Por Juan D'Arienzo, su orquesta y Héctor Mauré: La Serenata de ayer.

                                 
Y para deleitarnos con las maravillas y el arte escénico que despliegan en la pista, el escenario, o en el popularísimo programa de la RAI "Bailando con le stelle", los vemos aquí hace dos años. Hacen esta tremenda exhibición bailando el tango de Mariano Mores: Tanguera. Deben  entrar en Internet, poner la dirección que les dejo abajo y cuando lleguen al video de la RAI, ¡aplaudan... aplaudan... no dejen de aplaudir!!!!!. Porque es toda una belleza de arte, de sincronización, interpretación y musicalidad.

                                           Pueden verlo pinchando acá.                      




                                        

                                       
                                           

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