lunes, 8 de agosto de 2016

Charlo y Sabina Olmos

Hoy me toca hablar de esta pareja de artistas que nos dejaron algunas grabaciones muy particulares. Charlo fue uno de los mejores cantores que ha tenido el tango y un maestro de los matices. Además de su condición de músico, ya que componía en el piano o en su acordeón a piano. Incluso le traduciría al pentagrama unas cuantas obras a Anselmo Aieta, cuando éste lo requería y lo invitaba a su domicilio, ya que no conocía la notación.


Grabó infinidad de temas como artista invitado, con Francisco Canaro y Francisco Lomuto. A la vez tuvo sus propios registros con orquesta o acompañado por guitarras. Fue aclamado en toda América, filmó numerosas películas, como actor y cantante y en una de ellas: Carnaval de antaño, dirigida por Manuel Romero en 1940, conoció a la que sería su esposa, la actriz Sabina Olmos. Se casarían en 1952, y tres años más tarde, debido al golpe militar que derribó al presidente Perón, ella sería prohibida por su adhesión pública a los postulados del peronismo, como tantos otros artistas.

Con su marido deidieron emprender un largo viaje y actuarían con gran suceso en Portugal y España. Charlo (Carlos José Pérez), se caracterizada por la pinta impoluta, su elegancia , la vestimenta y las boquillas con que despuntaba su vicio de fumador. Lo vi cantar en Radio Belgrano, con un frac de película, y lo encontré algunas veces en el Café El Águila de la calle Lavalle. Siempre iba vestido de primera, tenía mucho sentido del humor y era recibido con cariño por la barra de amigos del tango, que visitaban la vecina SADAIC y se arrimaban a tomar un café allí.

                                                 


Sabina (Rosa Herminia Gómez) además de su condiciones de actriz, tenía un tono de voz muy dulce y  melódico, cantando con notable acierto, tanto tangos, como canciones folklóricas. El matrimonio se separaría en 1969, y a ella le costó muchísimo, superar ese trance. Con el paso de los años, sin ofertas de trabajo, recluida en su departamento de Villa Lugano (en aquellos edificios humildes que había construído el gobierno de Perón), la muerte de Charlo en 1990, su reclusión,  abandono y la pobreza en que estaba inmersa, la llevaron al suicidio el 14 de enero de 1999, arrojándose por la ventana de su apartamento.

 
Charlo con su representante, José Razzano
                                           

Durante su paso por la Península Ibérica, la pareja grabó unos cuantos temas, que certifican su éxito en aquellas tierras. Uno de ellos es La cumparsita, en la que Charlo le hace la segunda voz a la cálida Sabina. El registro es hermoso, la voz de Sabina es muy dulce y el arreglo de Charlo, además del acompañamiento con su propio acordeón le dan un envoltorio precioso. Los versos de Pascual Contursi  son realzados por la pareja y es realmente una grabación con resonancias del peso de dos artistas  muy populares que supieron encontrarle otra arista a este histórico tema.

                                   


Por eso creo que vale la pena traerlo al blog y recordar así al maestro de cantores: Charlo y a esa excelente artista olvidada: Sabina Olmos

La cumparsita - Charlo (voz y acordeón)-Sabina Olmos

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada