viernes, 29 de abril de 2016

Maleza

Hoy también voy con letras de tango que subliman el género, como éste de Cátulo Castillo y Enrique Munné, que tiene dos versiones muy buenas: una de Osvaldo Pugliese con Alberto Morán y otra de Osvaldo Fresedo, cantando Oscar Serpa. A mí me encanta la versión de Pugliese, por el estilo de la orquesta y esa interpretación del Flaco Morán. Éste se lucía maravillosamente en las primeras grabaciones con el maestro de Villa Crespo, con una entonación distinta, más suave que la de sus últimos tiempos en la orquesta, cuando lo hacía dejándose el alma y la piel en el micrófono, desgarrándose en la interpretación,  para locura de su legión de admiradoras.

La letra de Cátulo se baña en aguas poéticas similares a Nada, el tema del tristemente desaparecido Horacio Sanguinetti (Basterra), que lleva música de José Dames, y escrito un año antes. Es decir: la vuelta a la casa de la antigua novia para buscar sus rastros y el encuentro con la misma, vacía, abandonada, y la hierba crecida, despiadada, con el herrumbre sobre los hermosos recuerdos del pasado.

                                              
Cátulo Castillo

Pero, aunque sean de similar estilo, me encantan los dos, porque describen fielmente esa imagen traslúcida del abandono y el paso de los años, oxidando todos los recuerdos emotivos de una pasión que ya fue, y que no volverá. Entonces nos convertimos en contempladores de la fugacidad de los sentimientos y de la ajada juventud perdida. Y el dolor del protagonista se refleja en la maleza del jardín abandonado hace tiempo. Un tiempo que fue luminoso.

MALEZA 

Si la ausencia me cerró su portón                                          
con malezas del olvido...
Si está mudo su aldabón
juguetón,
yo ni sé porque he venido...
La maleza del jardín
y las ruinas del balcón
me lastiman con su esplín...
Si su mano ya no está...
Si en el sueño de mi empeño
más maleza crecerá.

La sensación del vacío, del ocaso del tiempo, la pintura sin abalorios verbales, pero crudo en su descripción, nos sumerge de lleno en una página modélica que me sigue cautivando. Sobre todo en la voz de Morán (der.)

Fue torpeza de mi amor                                      
celo amargo que cubría
la vida mía...
Maleza oscura
de mi locura,
como un veneno
lento, y lleno
de dolor y rencor...
Maleza vana
del corazón...
Como la herrumbre de su persiana...
Como el musgo que creció...
¡Como el mal que su ventana,
cerró!

El asalto constante a lo efímero, con el adorador de falsos brillos y definitivamente náufrago existencial, de espíritu dubitativo y nostálgico. Imágenes alborotadas que rebotan contra la realidad del abandono, que no perdona.

Por hacerme daño así, yo partí...
sin saber de que la hería.
Sin pensar que con la ausencia, perdí
todo lo que más quería...
Ya está oscuro el callejón...
ya está mustio su jardín,
silencioso el aldabón,
y hoy que vuelvo a su portal,
mi tristeza es la maleza
de un recuerdo que hace mal.


                                         


A esta hermosa pintura de la desolación de los sentimientos, le puso la música ideal, el pianista y compositor rosarino Enrique Munné. Osvaldo Pugliese con la voz de Morán lo grabó el 28 de mayo de 1945. A su vez Osvaldo Fresedo con el cantor Oscar Serpa, lo llevó al disco el 6 de noviembre del mismo año. Voy con ambos registros.

Osvaldo Pugliese-Alberto Morán - Maleza

Maleza - Osvalso Fresedo-Oscar serpa

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