viernes, 15 de abril de 2016

El tobiano

Un amigo, desde Alemania, me pide que escriba sobre algunos de los tantos hermosos tangos que fue grabando Osvaldo Pugliese a lo largo de su prolífica carrera como director de Orquesta, que se extendió desde 1943 a 1989. Nada menos que cuarenta y seis años, dejándonos una herencia maravillosa en forma de registros discográficos que nos permiten valorar en toda su dimensión, el arte de este pianista-director-compositor, que siempre supo alinear músicos que se consustanciaran con su estilo tan particular.

Uno de los que más llegaron a compenetrarse con su forma de entender el tango, con un respeto para la historia del mismo, para el deleite tanto de oyentes como de bailarines, fue sin duda el violinista Emilio Barcarce (Emilio Juan Sitano). Porque no sólo cumplió su papel como segundo instrumentista en la fila de violines, sino que aportó además unas páginas bellísimas a las cuales además les agregó -como a otras de distintos autores- el arreglo y la instrumentación.

                                         

Balcarce venía de dirigr la orquesta que acompañaba a Alberto Marino. Antes lo hizo con la que secundaba a Alberto Castillo. Había tocado con conjuntos menores y también formó en la orquesta de Edgardo Donato. Tuvo orquesta propia con los cantores Jorge Durán y Amadeo Mandarino.Sus estudios fueron muy importantes para el desarrollo de su larga carrera, y además aprendió a tocar el bandoneón por su cuenta, cosa que le serviría fundamentalmente para los arreglos. En su última etapa en la Orquesta Escuela de Tango, también fungió como bandoneonista.

Se incorporó a la orquesta de Osvaldo Pugliese -en la cual permanecería a lo largo de 20 años- en 1949. Y sería de los músicos más apreciados por el director, dada su capacidad para encargarse de la instrumentación, o sea, trasladar al papel la representación gráfica de los sonidos correspondientes a las cuerdas en cada interpretación. Y que todo ello coadyuvara armónicamente con el trabajo del arreglador, como sucediera con la revolucionaria versión de La mariposa, cuyo arreglo le perteneció a Julián Plaza y la instrumentación corrió a cargo de Balcarce.

                                                   


Pese a su gran talento no fue un compositor prolífico, pero dejó temas geniales, especialmente Bien compadre, La bordona, Norteño o Si sos brujo. También aportó para el lucimiento del cantor Miguel Montero los tangos Por una muñeca y La conciencia, con letra de Manolo Barros. O Candombe blanco, con Julio Camilloni, que cantaron Jorge Maciel y Alfredo Belusi.  El primer tema que le grabó Pugliese fue Bien compadre (27 septiembre de 1949). Y un año más tarde lo hará con el tango que figura en el título: El tobiano, una hermosa obra que no tuvo debida repercusión.

El tobiano es un caballo que tiene un pelaje muy vistoso. Suelen ser blancos con manchas marrones, rojas  o negras y la Asociación que regentea las razas de los caballos no lo considera un ejemplar criollo. Dice que era utilizados por los indios piel roja en Estados Unidos. Algunos se utilizan para saltos ecuestres  y de competición, y están divididos en varias especies, según sus características.

                                       


Entonces cumpliendo con el pedido de mi amigo, acá les dejo El tobiano, de Emilio Balcarce, grabado por Osvado Pugliese y su orquesta el 24 de octubre de 1950.

Osvaldo Pugliese - El tobiano


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada