lunes, 11 de abril de 2016

El tango en el cine

Es sabido que los productores cinematográficos y los directores argentinos, no supieron explotar la veta popular que significó el tango a lo largo de su historia. Sólo algunos pantallazos mínimos aparecieron en películas argentinas y así fueron pasando las grandes orquestas y cantores, los bailes multitudinarios, los cafés céntricos, confiterías, clubes donde el tango había sentado sus bases firmes.

En los últimos años que este género popular que ha extendido sus redes vertiginosamente por casi todo el mundo, las pantallas le han abierto sus puertas y han sido el caso de directores europeos y norteamericanos quienes le han dado la alternativa, antes que los propios argentinos. Una pena. Por eso, se me ocurre volver a ver algunos cortos muy interesantes que explotan el arte de la danza milonguera, su naturaleza, los códigos, la magia del abrazo y el encuentro.

                                   

   
Y pongo como ejemplo a este corto francés: Je ne suis pas là pour être aimé (Yo no estoy para ser amado) de Stéphane Brizé, con Patrick Chesmais y Anne Consigny como protagonistas. Es de 2005 y muestra la vida de un cincuentón maduro que encuentra la luz de su vida en el baile del tango. Vemos en el mismo a Javier Rodríguez y Geraldine Rojas, bailando el tango Bahía Blanca, por Carlos Di Sarli y su orquesta. Es hermoso ver las miradas de ambos protagonistas, mientras bailan Geraldine y Javier.

                                         



Tras ello, la necesidad del encuentro, una vez aprendida la lección del baile. Los ojos de ambos "hablan" y uno cree estar recreando tantas escenas reales vividas en la milonga. Hermoso.

                                          

Y para no cambiar de tema me voy a otro cortometraje de parecido estilo: Se llama Milonga y lo dirigió Marco Calvise en 2011. Hay cosas que nos llegan a fondo a los milongueros porque forman parte de nuestra vida. En este caso se trata de los encuentros y desencuentros de una pareja y el drama de un hombre que fuma, fuma y fuma (como el de El último organito) observando toda la escena en la milonga.. ¿Quien de nosotros no habrá visto estas escenas de la pareja?. El final es precioso.

                                        


Y termino con un gracioso D'Arienzazo,,, Se llama Ode au Tango  y es encantador. La chica se llama Aude Fauconnier, es actriz y bailarina y lo hace genial, muy divertido, bailando sola por las calles de Dijon -Francia-.  El tango es Bar Exposición, de Luis Teisseire.

                                                                                    

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