miércoles, 17 de junio de 2015

Roberto Yanés

Este cantante cordobés triunfó en toda América interpretando boleros y baladas, con un nivel óptimo y un magnífico manejo de las situaciones planteadas por la poesía de dichas canciones. Se llama Roberto César Iannacone y desde niño, por influencias de un tío que había sido músico de nota, estudió piano y canto, trabajando a la vez en compañías infantiles. En ellas hacía un poco de todo, porque ya se vislumbraban en él las condiciones que le permitirían dedicarse al mundo artístico.

Decidió radicarse en Buenos Aires, en un momento en que la música romántica y las baladas estaban de rigurosa moda, y venía de cantar en grupos cordobeses. Lucio Milena vió la pasta que había en el muchacho y luego de presentarse en un cuarteto con la orquesta, pasó a grabar con éste, boleros que le darían el pasaporte a la fama. En un momento determinado de su carrera compartió los fervores del público por este género, con figuras de la talla de Lucho Gatica y Daniel Riolobos.

                             


Fue además un creador, porque a la vez que revivía éxitos de siempre, cantados por sus predecesores argentinos en el género, como Hugo Romani o Leo Marini, entre otros, Yanés estrenó numerosas piezas que se convirtieron en éxitos inmediatos, por la belleza de su interpretación y la coloratura de su educada voz, tan apropiada para entonar canciones románticas.

La CBS Columbia entrevió sus grandes posibilidades y grabó dos temas que le abrirían las puertas del éxito, cuando ya su figura había aparecido en programas de televisión de mucha audiencia. Los dos temas que grabó fueron: ¿Donde estará mi vida? y El espejo. Y de allí a escenarios de toda América fue el gran empujón. Dejó versiones notables de páginas como: Vete de mí, Non dimenticare, Enamorada, Encadenados, Escríbeme, Pequeña Flor, infinidad de sucesos, y algunos propios como Te desafío o Querer como nadie.

Es considerado todo un clásico de las canciones románticas que tienen tantos seguidores, y especialmente por su manera de cantar dichos temas, con su voz clara, llena de matices, que le permitió dotar a cada uno de los temas que interpretó una especial muestra de su sentimiento creador. Sus conocimientos musicales, la amistad con su comprovinciano Chico Novarro que ha hecho de todo dentro del mundo de la canción, le sirvieron de apoyo para un suceso que derivó en infinidad de grabaciones que recorrieron toda América.

                                           


De chico había cantado tangos y sabía como interpretarlos. A veces los mechaba en alguna actuación televisiva o los grababa, como por ejemplo: Rondando tu esquina, Volver, Muriéndome de amor, Y volvemos a querernos, o Dicha pasada, entre otros. A Ástor Piazzolla le gustaba su forma de cantarlos y decidió grabar un elepé con su orquesta y Roberto Yanés, en 1963.

Finalmente grabaron sólo cuatro temas que se difundieron en un EP que no tuvo mayor difusión. En el mismo Yanés canta acompañado por la orquesta de Piazzolla, los temas: Fuimos, Cafetín de Buenos Aires, Margarita Guathier y Griseta.

                            

También lo convocó Osvaldo Fresedo para registrar algunos temas con su orquesta y es por ese motivo que lo traigo hoy al Blog a este gran cantante romántico. Para comprobarlo les dejo dos versiones de las comentadas aquí. En este caso se trata del tango de José Dames y Homero Manzi: Fuimos, donde canta con la orquesta de Piazzolla. Y con Fresedo interpreta el tango de Eugenio Majul y Roberto Pérez Prechi: Tengo.

Roberto Yanés-Ástor Piazzolla - Fuimos

11- Osvaldo Fresedo-Roberto Yanés - Tengo


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