lunes, 4 de mayo de 2015

Gloria Díaz

Retorno a la trinchera del tango después del fin de semana milonguero e ainda mais, y quiero traer hoy al blog a esta muchacha desaparecida de las marquesinas, oscurecida por el tiempo, pero que supo tener cartel de cantante de prima, a comienzos de los años setenta cuando el tango venía con bandera baja y con pocos seguidores fieles. Gloria Díaz había nacido en el Hospital Penna de Parque Patricios, cerquita de mi casa, pero aparecía como cantante de Bahía Blanca porque allí creció y comenzó su romance con el tango.

Gloria Díaz
Un romance paralelo con el de su vida, aunque éste terminaría truncado. Casada, separada, con un hijo a quien cuidar y alimentar, la vida se le presentaba difícil, pero las madres saben pelearla sobre todo por el niño salido de sus entrañas. El padre había sido cantor de barricadas, de boliches nocturnos donde se ganaba el pan, hasta que tuvo que tirar la toalla y aceptar un trabajo fijo en Bahía Blanca, a la vez que le daba cuerda a su berretín de cantor.

Gloria (Marina Díaz Moreira), sentía dentro suyo los tangos que cantaba su viejo y se probó con la orquesta bahiense de Aníbal Vitale, donde comenzó a mostrar su gran caudal. Le fue bien, pero le tiraba la ciudad donde había nacido y las luces del centro que le permitirían criar decentemente a su niño. Así se mostró en Grandes valores del Tango, el popular programa radiofónico y televisivo, con el que no tuvo suerte al comienzo pero emergió airosamente en la segunda presentación. Ya tenía abiertas las puertas de la gran capital y Hugo del Carril, que la escuchó precisamente en Canal 9, la recomendaría a Mariano Mores.



El salto fue muy grande y merecido porque Gloria Díaz tenía una vocación tanguera, una voz distinta y  una expresión que llegaba al público y los críticos. Mariano Mores le dió su bendición haciéndola cantar con su orquesta en Radio El Mundo, para que volara y Osvaldo Pugliese la recibió con los brazos abiertos. Estaría un año entero haciendo bailes y teatro con la orquesta del pianista de Villa Crespo, durante el cual se forjó un nombre y el pasaporte a la etapa de solista que encaró con guitarras. Y los que la secundarían no eran mancos, precisamente.

Porque cantaría y grabaría acompañada por los conjuntos de guitarras de José Canet, de Roberto Grela o Carlos Peralta, a lo Nelly Omar, bien gardeliana. Pero también se entreveró con las orquestas de José Basso, de Florindo Sassone, Carlos García, el Sexteto Mayor, Armando Pontier, Leopoldo Federico. Luis Stazo o Raúl Garello con quienes grabó numerosos temas. Estuve con ella en 1990 cuando vino a España con la orquesta de Armando Caló y actuaron en el teatro Apolo de Madrid. Ya era una mujer que entraba en los cincuenta, pero seguía mostrando esa garra y ese carisma para convencernos de lo que cantaba. Y el público aprobaba esas actuaciones con sus nutridos aplausos.



Me contó de otras giras que realizó por países vecinos, de sus muchos trabajos en televisión (la vi en algunos), en Casas de tango, tanto en la Capital como en Mar del Plata; de los grandes con los cuales había compartido escenario como Roberto Rufino, Salgán-De Lío, Jorge Sobral y las orquestas con las cuales grabó. Con Armando Pontier, por ejemplo, hizo Tangos de lujo, un LP con diez temas, que la muestran con toda su polenta artística y su sentido de los matices.

                                             
                                                                                                                 

Lentamente fue desapareciendo de escena, también porque el tango había entrado en un cono de sombras, porque quizás le volvió el problema de tiroides que había sufrido en su primera etapa en Bahía Blanca. Lo cierto que a falta de noticias nos quedamos con el recuerdo de los varios LP que grabó y seguimos degustando, porque es una mina que nos hace disfrutar hondamente lo que canta. Podemos escuchar a esta gran artista, con su voz profunda, en tres temas.

                                                           


Acompañada por la orquesta de Armando Pontier en el tango de Carlos Bahr y el mismo Pontier: Cada día te extraño más. Con la orquesta de José Basso, canta Mi dolor, tango de Carlos Marcucci y Manuel A. Meaños. Y con las guitarras de José Canet, el valsecito: Antes, del propio Canet. Son todos temas registrados en la década del setenta.

01- Mi dolor- Gloria Díaz (Orquesta José Basso)

7- Cada día te extraño más- Gloria Díaz - Armando Pontier

Gloria Díaz - Antes


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