viernes, 14 de noviembre de 2014

Mario Canaro

Fue el menor de la saga que tantos aportes le dió al tango y el único que nació en Buenos Aires. Con la ayuda del mayor, Francisco, emergiendo de una pobreza extrema, luchando contra toda clase de dificultades y viviendo apiñados en una sola habitación, salieron todos adelante, menos una hermana, María Esther, que falleció por la epidemia de viruela. Era tan estrecha la pieza, que Mario debía dormir con sus padres. Otro hermano, Luis, era depositado por el jefe de familia en una canasta de panadero y la colgaba del techo mediante una roldana, para que durmiese.

Es importante destacar de dónde emergió esta gente para comprender el valor de su epopeya. Francisco los fue introduciendo a todos sus hermanos en la música -salvo a Luis-, y les compraba un instrumento para que estudiasen con el mismo y se formaran. Mario lo fue intentando con el bandoneón, el violín, e incluso el contrabajo, en el afán de emular rápidamente a los mayores y un viaje a Francia acompañando a su hermano Francisco, lo puso en la órbita debida.

                               
Mario toca el contrabajo en la orquesta de su hermano Rafael


En el Conservatorio Bruselas, de París, recomendado por el cónsul argentino en la capital francesa, terminó su aprendizaje y ya estaba listo para incorporarse a la troupe de los Canaro. Tanto Francisco, como Rafael o Humberto, lo incluían en sus orquestas y luego de probar con varios instrumentos se quedaría definitivamente y más cómodo con el contrabajo.

Fue precisamente en París donde comprondría su tango más famoso: Viejo gaucho, al que incluso le puso versos, y se basó en la vestimenta que usaban por entonces para tocar en las ciudades francesas. Lo compuso en 1930, cuando formaba en la orquesta de su hermano Rafael, que lo grabó con la voz de Luis Scanlon, un cantor de La Plata que se había apuntado a la patriada de conquistar Europa.

                                           


Como ya he comentado en estas mismas páginas sobre ese tango, en 1939, José María Contursi escuchó Viejo gaucho, y le produjo una fuerte impresión, aumentándole la desazón que sentía por su larga separación de Grisel. Entonces escribió unos versos ajustándolos a la partitura de Viejo gaucho y se los pasó a Francisco Canaro para que se los hiciera llegar a su hermano Mario, para ver si accedía a incorporarlos a la melodía original.

Mario aceptó encantado la propuesta y los años cuarenta fueron testigos de la enorme difusión alcanzada por este tango: Quiero verte una vez más, en que se había transformado Viejo gaucho. Lo grabarían de inmediato Libertad Lamarque con la orquesta de Mario Maurano, Francisco Canaro con Enrique Rondó, Francisco Lomuto con Fernando Díaz, Dorita Davis, Miguel Caló con Alberto Podestá, Pugliese con Morán, Charlo con guitarras, Biagi con Jorge Ortiz y el tango sigue andando...

                             


Entre tanto, Mario Canaro tocaba en las orquestas de sus hermanos, para lo que hiciera falta y también dirigiría su propia formación que amenizó muchas noches de cabarés, dancing, radio y algunos clubes. Además compuso otros temas entre los que destaca ese bellísimo tango que realizó con versos de Francisco García Jiménez: Oigo tu voz, que tuvo geniales creaciones de Ricardo Tanturi con la voz de Enrique Campos y Lucio Demare con Raúl Berón. ¡Maravillas!

                                                               


También compuso con Juan Caruso el tango Mi querer, que le grabaría Carlos Gardel en 1925 en Barcelona, con José Ricardo en la guitarra y repetiría luego en Buenos Aires..Y otra hermosura: Tú, el cielo y tú, que realizó con versos de Héctor Marcó en 1944 y que fue toda una creación de Alberto Podestá con Carlos Di Sarli. También lo grabaron, entre otros,  Francisco Canaro con Guillermo Coral o Enrique Rodríguez con Armando Moreno. En 1972 contaría que soñó que la Madre María (María Salomé Loreto y Otaola) le pedía que le compusiese una canción y él la escribió. Incluso como se lo "indicó Ella", considerada una "Guía espiritual". La tituló: Noche que soñé.

                                               


No fue muy copiosa su producción pero con esos tres golazos ya ganó el partido del reconocimiento popular. Con su conjunto visitó países vecinos como Chile o Brasil y yo lo traigo hoy con su propia orquesta en dos temas. Precisamente, Tú, el cielo y tú, cantando Héctor Landó. Y con el tango de Scarpino y Caldarella: Canaro en París.

03- Tu, el cielo y Tú - Mario Canaro-Tito Landó

01- Canaro en París - Mario Canaro


6 comentarios:

  1. lo tengo cantado como viejo gaucho por luis scalon con rafael canaro que bueno para pasar por radio cotejando con quiero verte una vez mas salute

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  2. En el Blog ya publiqué el año pasado la historia de Viejo gaucho y el disco. Abrazo.
    jm

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  3. Hola! Me gustaría si pudieran publicar la letra del tema dedicado a la Madre María, titulado: "Noche que soñé" Gracias!

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  4. Lo siento, pero no lo tengo en mi discoteca. Dame más datos si querés.

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  5. Hola! Gracias por responder, José María. El único dato que tengo es el que figura en este mismo blog. Muchas gracias igual!

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