jueves, 13 de noviembre de 2014

Anita Palmero

Hace cuatro años se estrenó, precisamente en la tierra donde nació -Málaga-, un  filme documental sobre la vida, obra y peripecias de esta cantante de tangos por casualidad. Que actuaría en el primer corto musical argentino: "Mosaico criollo",  dirigido por Edmo Cominetti, donde interpreta el tango festivo, Botarate. Fue en 1929. Anita habia nacido en la ciudad malagueña de Ronda, y al morir su madre, el padre se trasladó con sus cuatro hijos a Casablanca, en Marruecos.

El filme, Anita Palmero una suerte de tangos, subvencionado por la sección Cultura de la Junta de Andalucía y la diputación de Málaga, va mostrando los distintos eslabones de la vida de la artista y el asombro comienza por sus realizadores, al descubrir los éxitos logrados en su carrera y su papel dentro del tango argentino. Además de sus tremendos amoríos y rupturas.

                                     


En Marruecos arrancaría Anita su carrera, cantando cuplés y canciones populares en la misma Casablanca e incluso en Tánger y Gibraltar. Había frecuentado los teatros desde pequeña pues su padre era pecisamente electricista teatral y cantaba con una naturalidad y gracia que sorprendían a sus hermanas y a quienes la conocían. Por ello, cuando tenía 23 años, después de una actuación en el Teatro Romea de Madrid la contratan para una gira por México y Cuba.

                                      
De allí baja a Buenos Aires y la encandila el ambiente de la época. Gardel la conoce, le da ánimos  a la galleguita, y le presenta gente del ambiente. José Razzano que tendría con ella una fuerte relación sentimental con Anita, le abre puertas. El tango se le hace muy familiar y lo canta con su guasa andaluza, en ese estilo que popularian figuras como la Negra Sofía Bozán. La figura también le sirve de palanca artística y su fama crece rápidamente.

Grabará con Francisco Canaro  los tangos Araca corazón y Viejo ciego, que no salen a la venta. Quedan como muestra. Lo mismo sucederá  con los siguientes, todos de 1927 con Canaro: Gurrumina, Fumando espero, Para qué vivir, Piedad y Marioneta. Por fin, a partir de 1930, acompañada por el guitarrista José Ricardo, que se había desligado de Gardel, graba varios temas que refuerzan su imagen popular y que son los primeros de unos treinta que salieron al mercado.

Su carrera radial comienza en Splendid y también se presentará en emisoras como Radio Prieto y Argentina, recibiendo el cariño del  público. Su grácil figura, su parla anduluza-porteña le ayudaba a ganar amigos -y novios-, y se casaría dos veces. Con el segundo marido, el conocido actor-locutor Lalo Harbin, fanático de las carreras de caballos y a quien le dedicaría su tango Burrero, tuvo muchos problemas por el dinero que se dejaría éste con los pingos.  El romance terminaría de mala manera pues Harbin le disparó dos balazos que no la mataron de milagro y que determinaron un retiro momentáneo de ella, además de la ruptura.



Junto a otro compañero viajaría a Brasil donde permaneció varios años. Al regreso actuaría en el elenco estable del Teatro Nacional Cervantes. También actuó en dos películas: Fúlmine, con Pepe Arias, a las órdenes de Bayón Herrera y El ladrón canta boleros, con Mario Clavell y dirección de Cahen   Salaberry. Tuvo un par de encuentros con Eva Duarte y se adhirió al gobierno peronista, lo que provocó su ostracismo del ambiente artístico, a la caída de Perón. Cuando tenía 63 años, se retiraría pero conservó siempre muchas amistades, como se vió en la foto que publiqué hace unos días junto a Luis Alposta y Vicente Demarco, porque viviría en Buenos Aires hasta su fallecimiento en 1983.
   

Anita y Luis Alposta en 1972
 Con su estilo aporteñado y manyando sabiamente lo que es el mundo del aficionados al turf, porque lo sufrió en sus carnes, la escuchamos cantando, precisamente Burrero, que ella realizó con música de José De Cicco y la dedicó a su marido Lalo Harbin. Y también El tango humorístico Bigotito, de Ismael R. Aguilar y Guillermo Martinelli Massa.

Anita Palmero - Burrero

Bigotito - Anita Palmero


Y podemos verla en su actuación en el corto Mosaico criollo, de 1929,  cantando Botarate, de José De Cicco y Alberto Hilarión Acuña. Julio Perceval, desde el piano, dirige el conjunto que la acompaña. ¡Juná a la malagueña!


                             







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