jueves, 10 de julio de 2014

Enrique Lomuto

Víctor Lomuto, calabrés, y Rosalía Narducci, napolitana, llegaron como tantos inmigrantes que huían de las guerras y miseria europeas, se conocieron en Buenos Aires, se casaron y se establecieron en la calle Cochabamba y Rioja, en el barrio porteño de Parque Patricios. Aunque formaron una familia pobre, con todos los problemas de aquella época y del idioma, tuvieron nada menos que doce hijos, de los cuales dos fallecerían tempranamente, debido a las epidemias de la época..

Entre los varones de la familia, Francisco fue el primogénito. El padre era peluquero y tocaba el violín de oído, por lo cual se anotó en algunos conjuntos de tango iniciáticos. La madre sabía música, consiguió comprar un piano a plazos y le dio clases a todos sus hijos. Algunos de ellos luego complementarían sus estudios con profesores especializados, en el Conservatorio Santa Cecilia.

Enrique Lomuto
                                         
Al morir tempranamente el progenitor, Francisco tuvo que salir con apenas 13 años, a buscar trabajo obligado a ayudar a la familia. Además, en los momentos libres trataba de colaborar con la sufrida madre -que cosía para la firma Gath & Chaves-, para orientar musicalmente a sus hermanos menores. Enrique, que tenía 13 años menos que Francisco tuvo siempre el ejemplo del mayor de los varones y siguió su camino como pianista.

                               


A los 14 años, Enrique logró encontrar sitio en la radio, siempre con la mediación de Pancho, y se foguearía en la orquesta de éste. Incluso el mayor le cedería su sitio en los cruceros turísticos del vapor Cap Arcona, donde había trabajado antes y se fue abriendo camino, consiguiendo plaza en emisoras como Municipal o Splendid al frente de su orquesta, en los bailes del Círculo Militar, y hasta tendría un papel importante en la película Palermo, en 1937, con su conjunto.

                                       


Todos los hermanos se enrolaron en el peronismo, apena, este movimiento accedió al poder, Blas Lomuto tuvo un cargo importante y fue autor de la marcha 4 de junio que simbolizaba el arribo del Coronel Perón como Ministro, y Enrique, a su vez,  creó la milonga Argentino cien por cien, aunque lo firmó con el seudónimo de Julio Duval. La letra fue escrita por Rubén Fernández Tabanillo de Olivera (Rubén Nicolás Fernández Barbieri). La misma fue grabada  por la orquesta en el sello Odeón en 1944 y en el disco estaba la imagen de Juan Domingo Perón, atravesado por una bandera argentina.

El buenazo de Francisco Lomuto no tuvo reparos en señalar que los mejores músicos de la familia eran sus hermanos Enrique y Héctor, que estuvo al frente de su destacada orquesta de jazz. A su vez, todos ellos coincidían en que Francisco era como un segundo padre y que los había ayudado mucho a todos. Víctor, otro integrante de la familia se fue tempranamente a Europa con Manuel Pizzarro y se alistó en varios conjuntos de los que tocaron en la Francia de los años treinta. Volvería para morir joven.

                                      


Enrique formó una orquesta que sonaba muy bien y por ello ingresó a las principales radios de la época y animó milongas y palcos importantes. Como autor, su mayor éxito fue Llorá hermano, que lleva letra de Augusto Espinosa y que obtuvo el primer premio en el concurso de Discos Nacional de 1926. También fue autor de temas como Muchacha moderna, Llorá hermano, Bésame mi amor, Quiero olvidar, Volvé pronto, Escoba nueva, Muñeca, Mienten, Arlequín, con distintos letristas. Gardel le grabó Llorá hermano y Muñeca.

Su hijo, Daniel, fue un excelente bandoneonista y arreglador, muy cotizado en el ambiente, que viajó un par de veces a Japón, acompañó a numerosos cantores y cantantes y lamentablemente se quitó la vida a los sesenta años de edad. 

                                                      


Podemos escuchar a la orquesta de Enrique Lomuto y apreciarla en un par de temas. En primer término el tango: No me preguntes nada de Ciriaco Ortiz y Enrique Cadícamo, grabado en 1937. Y el vals Déjame, de Vicente De la Vega y el propio Enrique, registrado en 1944. Ambos son cantados por Roberto Torres.

No me preguntes nada - Enrique Lomuto- R. Torres

3- Déjame - E.Lomuto-R.Torres 
 





3 comentarios:

  1. me gustaría conocer la discografía de éste director de orquesta no sin antes felicitarlos por éste valioso blog...muchas gracias.

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  2. hermoso tema las tima que no hay nucha musica de Enrique Lomuto su tema no me preguntes nada para mi es espectacular.

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