domingo, 6 de abril de 2014

Un inédito de Demare

Ya Madrid huele a primavera por todos lados y la temperatura nos calienta el cuerpo y el cuore. Anoche estuvimos de milonga y el tango se me quedó pegado. Por eso mientras se oye silbar a la olla con el tuco para la raviolada, yo me tomo un par de matecitos y estoy escuchando esa hermosa orquesta que tuvo Lucio Demare y que bailamos anoche.

Este pianista, hijo de músico que iba para clásico y derivó en excelente pianista del tango gracias a las enseñanzas del bandoneonista Minotto - que le dió los yeites oportunos- y gran exponente de la escuela romántica que iniciarían los Cobián, Delfino, el Negro Mora, Francisco De Caro, Geroni Flores, Fresedo, o el Chon Pereyra.

                                  
Por eso cuando estoy con la vena románticona, y ese dulzor de la madrugada todavía entre los labios, me zambullo es las escasas grabaciones que dejó Demare con su orquesta y siempre compruebo que esas piezas transpiran el perfume de lo reconocible y vienen envueltas de una temperatura crecientemente emotiva. Contienen además esa capacidad estimulante que me alegra el mezzogiorno.

En mi discoteca encontré un inédito que no fue comercializado, cantado por su primer vocalista, el muchacho de Chivilcoy Juan Carlos Miranda (Rafael Miguel Sciorra). Es quien canta este tema que pertenece al contrabajista Oscar Roma -que también integró  su orquesta- y el violoncellista y contrabajista Nerón Ferrazzano, hermano menor del famoso Agesilao.

La orquesta de Lucio Demare-der.- con Juan Carlos Miranda, izquierda, grande
                       
El tango de marras se llama Olvídala, y lo grabó Eduardo Bianco con su orquesta en Francia y un cantor desconocido, seguramente escudado en el seudónimo de Federico Linae, en 1935. Ignoro las causas porque este tema no salió nunca al mercado por la orquesta de Demare. La voz de Miranda, que desaparecería tempranamente del medio, está en un tono espléndido, casi de tenor y la orquesta en ese tono magistral que impuso Demare, a quien escuché varias veces en su propio boliche o en el de Tania de la calle Libertad y Córdoba. Como pianista era realmente un lujo.

Nerón Ferrazzano que a veces se animaba con versos muy simples y reiterativos, se encargó de la letra, y Oscar Roma (La cosa fue en un boliche, La barra del café, Salvame Legui, Un tango guapo), de la música. La grabación tiene unos pequeños ruiditos pero que no alcanzan para tapar la presencia magistral del bandoneonista y arreglador Máximo Mori, el Bocha que fuera gran amigo de Lucio Demare, y un fueye de gran jerarquía.

Los dejo con este inédito de Lucio Demare-Juan Carlos Miranda: Olvídala (creo que es de 1939)

Ojo al piojo.

Olvídala- Juan Carlos Miranda - Lucio Demare

1 comentario:

  1. que hallazgo interesante para mi jose maria pare la oreja para escuchar el violin de vardarito porque es ese año que se va y queda solo demare a este minga que lo iba a hacer correr d arienzo y se percibe que vardaro no esta muy bueno saludos

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