jueves, 20 de febrero de 2014

Hugo del Carril



Este prócer del tango y del cine, como actor o director, merece no una, sino varias páginas, por todo lo que hizo en su vida. Se llamaba Piero Bruno Hugo Fontana, era hijo de padres italianos que se separaron y lo criaron su padrinos franceses, que incluso se lo llevaron a vivir un tiempo a Francia, aunque volvería a su barrio porteño de Flores en el que anduvo en sus inicios tangueros con otro grande del tango: Floreal Ruiz.

Fue locutor de radio gracias al temple de su voz, estudió canto con una profesora y fue estribillista de varias orquestas, con diferentes nombres. Pierrot, el apodo que le pusieron sus padrinos-padres adoptivos, lo usó como locutor y cantor. En pleno éxito artístico, tanto como actor-director de cine, o como cantante, se adhirió a la causa peronista en y en 1955 debió exiliarse en México debido a la persecución de la dictadura. Allí filmó varias películas y fue figura destacada en espectáculos.

                           

Yo lo traigo hoy en un tango que canta en la película "La canción de los barrios" que dirigió Luis César Amadori, sobre libro de Ivo Pelay y con música de Francisco Canaro. El filme se estrenó el 5 de marzo de 1941 y batió record de taquilla. Es la historia de un muchacho asediado por dos muchachas interpretadas por Alicia Vignoli y Aída Alberti, que se acercan y alejan de él alternativamente.

El tango de marras se llama "Yo no sé por qué te quiero", de Ivo Pelay y Francisco Canaro, y lo interpreta acompañado por la orquesta del segundo.

                                              

Y acá lo vemos en la película Confesión, que dirigió Luis Moglia Barth en 1940, con guión de Homero Manzi, sobre argumento de Enrique Santos Discépolo y Hugo Mc Dougall. También trabajan Alberto Vila y Ana María Lynch que será gran amor de Hugo en la vida real. La orquesta es la de Mario Maurano. Canta de Discépolo y Amadori el tema que da nombre a la película, que se estrenó el 23 de octubre de ese año.

                                         

                            

1 comentario:

  1. hombre del campo popular,ejemplo de dignidad siendo muchacho realice un trabajo en su casa de herreria artistica y alli lo conoci personalmente a su esposa encantadora mujer tambien.don hugo merecio un final feliz,lastima creo que sus ultimos años sin su señora no los paso bien economicamente y estaba muy mal de la vista-un procer del tango abrazo---juantangos@hotmail.com

    ResponderEliminar