sábado, 26 de octubre de 2013

Un corto tanguero

Cortita y al pie, diría un muchacho futbolero, y el símil lo usamos para todas esas cosas que vienen en frasquitos pequeños, pero guardan dentro algún tesorito. Como esas botellitas de whisky o de tinto que te dan en el avión para acortar el viaje.

Se trata en este caso de un corto de  Aude Fauconnier, una cineasta-actriz que ha sido premiada en algunos festivales y que se especializa en este tipo de cortometrajes y Video Sketchs. Además es comediante y un personaje entrañable que ha sabido cosechar laureles en otros sitios donde también ha filmado.

                                             


Aude es actriz, directora, bailarina-milonguera y guionista. Y proclama que ama el tango, que en Francia pasa por uno de sus grandes momentos, especialmente en lo que se refiere a las milongas, Festivales y Encuentros, que son pasiones flamígeras de muchos franceses.

 Ella siente especial atracción por algunas de nuestras parejas de tango, como por ejemplo la que conforman Gustavo Naveira y Giselle Anne, a quien ha visto en directo en varias oportunidades.
Incluso ha ido a milonguear a Buenos Aires y conserva recuerdos maravillosos que espera repetir varias veces. 

                                             

Acá la traigo, como realizadora y actriz solista, en un pequeño sketch, ideado por ella, en el cual el tango es el principal protagonista. Como si se tratase de una porteña más, sale a caminar por las calles de Dijon, una hermosa ciudad de la Borgoña francesa, que es uno de los centros culturales más importantes del país galo. Famosa por los vinos de la región y por su mostaza, recibe muchos turistas para conocer los monumentos y el arte encerrado en sus Museos.

                               


Aude entonces se calza los cascos para escuchar música y conecta un cd de Juan D'Arienzo. El tango en este caso, como referencia para el corto es Bar Exposición, de Luis Teisseire. Y en esos dos minutos y medio que dura el tango, ella lo va dibujando por las calles del Grand Dijon, incluídas las baldosas del Teatro de la ciudad. Incluso se despacha con la Gran D'Arienzo, parodiando en un pasaje
los guiños del rey del compás, al dirigir la orquesta.

De paso cañazo, admiramos la arquitectura maravillosa de la ciudad.

 Piccola pero divertida. Cortito y al pie. O a los pies de la rubia Aude.




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