jueves, 3 de octubre de 2013

Hermosa combinación

Se trata de la estampa clásica del tango, la que hemos vivido en nuestras carnes y en nuestro cuore tantas veces, durante tantos años.

Se trata de la conexión entre la orquesta y los bailarines. Lo que unos transmiten, otros reciben e interactúan. Música y baile. Indisolubles en la milonga.

En este caso podemos apreciar a varios maestros en acción. La orquesta es la de Leopoldo Federico. La pareja de bailarines: los maestros Miguel Ángel Zotto y Daiana Gúpsero.

Tienen sabor a milongueros y saben brillar en el escenario como tales, sin necesidad de saltos ni contorsiones, aunque en el espectáculo todos son respetables.

En un momento dado, Miguel y Daiana hacen las variaciones con los pies. Buenísimo.

El arreglo y los músicos, perfectos. Se trata en este caso del tango del tango de  Luis Alberto Fernández: El pollo Ricardo, y el escenario es el del Luna Park en la final del Mundial de Tango 2010.

Imperdible.

                                                 

                                         


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