miércoles, 31 de julio de 2013

Acorazado Rivadavia

Este buque de guerra lo encargó Argentina en 1908, junto con el Moreno, como elementos de prevención, y de respuesta, dado que Brasil había a su vez adquirido previamente el Minas Gerais y el San Pablo. Los Dreadnoughts comprados por el país vecino, de origen británico, eran en su momento los más potentes del mercado pero fueron rápidamente superados.

            
Eran momentos de tensión en la zona porque uno y otro temían la amenaza de extensión de sus tierras y el concurso para la adjudicación del proyecto fue realmente una maniobra astuta por parte del gobierno argentino de Figueroa Alcorta y su Ministro Juan Estanislao Zeballos, dado que convocó a concurso a diferentes empresas europeas y finalmente por un menor precio se le encargaron a los Astilleros Fore River, de Quincy, Massachussets, Estados Unidos. El Rivadavia costó 2.214.000 libras y fue recibido el 14 de agosto de 1914.

En su momento y gracias a esa argucia, los nuevos buques de guerra argentinos, eran probablemente los mejores del mundo en el momento de su entrega, al reunir características de los acorazados del resto de naciones. Su aspecto era semejante al de los dreadnoughts estadounidenses con su característico mástil de celosía. La disposición de su batería principal (12 cañones de 305 mm) recordaba a la de los buques  estadounidenses  por laa disposición de las torres, como los acorazados de las clases Neptune y Colossus. Y sobre todo por la poderosa batería secundaria: 12 cañones de 152 mm. en casamatas, que era de inspiración alemana. Albergaba a  300 tripulantes y 25 oficiales y suboficiales.

                            
También Chile debió entrar en esa carrera y comprar dos buques de parecidas características. Afortunadamente, nunca debieron ser usados en conflagraciones bélicas ente países vecinos y hermanados en muchas cosas.

La carrera de los Acorazados Rivadavia y del Moreno, resultaron bastante apacibles. Navegaron mucho, pero bastante menos de lo previsto y con algunos períodos de inactividad total. Apenas se vieron involucrados en situaciones bélicas o de tensión. Más bien actuaron como embajadores de Argentina por todo el mundo, paseando por distintos puertos su poderío. A finales de los años cuarenta dejaron de ser activos, el Rivadavia  se dio de baja en 1952, en 1957 se desguazó y fue vendido a una empresa de Génova, Italia.

                                      
En el Acorazado Rivadavia se filmó gran parte de la película: La muchachada de a bordo, del año 1936. La dirigió un gran tanguero: Manuel Romero, el guión también era suyo y las principales figuras del filme fueron Luis Sandrini, Tito Lusiardo, Santiago Arrieta y José Gola.

Hoy traigo dicho Acorazado a este espacio porque el gran Ángel Villoldo le dedicó un tango con su nombre. Lo suele tocar mi querida amiga Analía Rego  con su guitarra. Y aunque no soy nada amigo de barcos de guerra y semejantes, simplemente lo aporto como dato anecdótico.


Lo grabó junto con otros temas patrióticos, el Cuarteto del Centenario dirigido por el guitarrista Eduardo Ángel Valle. Con Emilio Branca en el bandonéon, Eugenio Nápoli en violín y Enrique Magaldo en flauta, le dieron ese tono de época a este tango de Villoldo.


A01- Acorazado Rivadavia


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