domingo, 24 de marzo de 2013

Las variaciones de La cumparsita

Las variaciones constituyen una parte fundamental del tango y los que  que debemos interpretarlas en la pista, sabemos muy bien el efecto que producen en nuestro ánimo y en nuestras piernas, aunque desde hace años se haya atenuado en bailarines y profesores, esa potencia transmisora que tienen.

Recuerdo el impacto que sentí en una conferencia que dí en un festival de Tango y hablé sobre las variaciones. El integrante  de una pareja que había viajado varias veces a Buenos Aires a tomar clases y frecuentar milongas, y que bailaba aceptablemente con su señora, se me acercó en el baile de la noche a preguntarme -para mi asombro- qué eran las variaciones.

Se trata de un pasaje de notas armonizadas contrapuntísticamente a la melodía natural de un tango. Por lo general son ejecutadas por la fila de bandoneones. Y es muy frecuente que no sean compuestas sobre el tema melódico, sino en forma libre, sobre la secuencia de acordes de la sección. Las puede ralizar tanto el autor del tema, como el director de la orquesta que lo ejecuta o un arreglador.

Hay casos de variaciones maravillosas como las de Mala junta, Canaro en París, Quejas de bandoneón (por Troilo), Recuerdo, Seguime si podés, Firuletear de bandoneón, Amurado, y una larguísima lista, que enriquecen al conjunto del tema.

Un caso notable es el de La cumparsita, que como casi todo el mundo sabe, es un tango estructurado en dos partes, con un breve puente o intermedio. La primera parte ofrece la peculiaridad  de tener un compás de menos de lo que la ortodoxia de la canción popular corriente establece. De ahí que los instrumentistas recurran a unas verduritas para rellenar ese vacío.

                                                         
Las más conocidas datan de 1930, cuando la revista El alma que canta organizó un concurso para crear ese vacío con cuatro acordes que han quedado acoplados a la obra original. El bandoneonista de Barracas, Luis Moresco, apodado Bigote, fue quien ganó dicha competición y su relleno lo han ejecutado casi todas las orquestas, aunque luego se le sumaran otro destacados intérpretes que aportaron mucha mordiente a la melodía de ese tema, convirtiéndolo en el emblema máximo del tango, como los registros de Juan D'Arienzo por ejemplo que lo grabó en forma instrumental en cinco oportunidades, y levantaba la fiebre de los milongueros.

Otro caso notable es el registro de Enrique Rodríguez en 1953, gracias al arreglo de su primer bandoneonista Roberto Garza (José García López), que fue incluso el orquestador de la Editorial Julio Korn, cuando se generalizó el empleo de las orquestaciones standards. Los pizzicatos del violinista Carlos Pampillón, los solos pianísticos de Armando Cupo, que había reemplazado a Eusebio Gorno, le dan una fuerza notable al conjunto en este tema. Yo lo vi en los sábados bailables de Radio Belgrano, que iban por la tarde y la gente lo aplaudía a rabiar.

Y vamos a iluminar el día con dos versiones de este maravilloso tango que ha penetrado en todas las fronteras del mundo. Y lo haremos con la segunda versión instrumental que realizó D'Arienzo, el 23 de noviembre de 1943. Y la de Enrique Rodríguez citada, del 53.

¡Y feliz domingo!

La cumparsita - Juan D'Arienzo

La cumparsita - Enrique Rodríguez


5 comentarios:

  1. Gracias por tu crónica, José María. sin duda es el tango que más versiones ha inspirado. suelo cerrar los bailes en que trabajo con alguna de ellas, especialmente y como fin de fiesta una en tiempo de Cha cha chá, de la Charanga Cubana, u otra en tiempo de vals, de Tango Group. Son perlitas, entre tantas que hay... Mi colección asciende más allá de las 700 versiones de distintas orquestas, épocas y agrupaciones... Qué tangazo! tiene el mérito de ser el emblema universal del tango argentino ...(... o uruguayo?...) Gracias nuevamente, y QUE VIVA EL TANGO!!!

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  2. Siempre quise saber de donde venian esos tres acordes ( La menor Sol y FA) que no están en la grabación original. Gracias capo!!!

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  3. Siempre quise saber de donde venian esos tres acordes ( La menor Sol y FA) que no están en la grabación original. Gracias capo!!!

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  4. Es tango uruguayo, pese a la publicidad en contra ...

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  5. Nadie hace publicidad en contra. ¿O acaso alguien discute la nacionalidad de su autor, Matos Rodríguez? No seamos tan victimistas, el tango no necesita de ello.

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