domingo, 21 de octubre de 2012

La última de Salgán y De Lío

El gran Horacio Salgán tenía 94 años en el momento que subió al escenario de la Torquato Tasso, en el barrio de San Telmo. Ubaldo De Lío contaba 82.

Ambos se conocieron profesionalmente en 1957 en Jamaica, un lugar mítico ubicado en Paraguay y San Martín. El mismo que fuera primer refugio de Piazzolla para desarrollar la música que latía en sus venas.Y también de otro genio del jazz, el pianista Enrique Mono Villegas.

Y lo que empezó como un juego de Salgán y De Lío después de hora, improvisando y jugando con sus instrumentos terminó en la creación del dúo, gracias a la solicitud de los dueños del local que eran muy tangueros y les instaron a unirse y a trabajar juntos en un espacio creado para ellos.

El Quinteto original. Salgán, De Lío, Francini, Laurenz y Ferro
En 1960, después de experiencias muy provechosas y exitosas, deciden unirse a Enrique Mario Francini y Rafael Ferro, y además convocaron a Pedro Laurenz -otro monstruo- para formar un quinteto y así nació el celebradísimo Quinteto Real que años más tarde sería consagrado como el "El mejor Quinteto del siglo XX". Fueron diez años de continuos éxitos.

Las obligadas bajas que se iban produciendo en el mismo, siempre fueron teniendo  reemplazantes de enorme categoría: Kicho Díaz ,Omar Murtah y Oscar Giunta en contrabajo; Leopoldo Federico y Néstor Marconi en bandoneón y Antonio Agri y Julio Peressini en violín.

Los dos próceres del inicio seguían firme en sus puestos de mando, aunque cuando estaba yéndose el 2003, Horacio salgán decide tomarse un descanso, que posteriormente sería definitivo, reemplazándolo su hijo César.

El pasado año, fue cuando, por invitación especial retornaron los dos fundadores por última vez  a los escenarios con el conjunto que parieron (Ahora llamado Nuevo Quinteto Real) y con el cual viajaron por tantos países. Y es muy importante resaltarlo porque Ubaldo falleció justo un año después y este documento cobra valor de reliquia.

Se siente algo especial al verlos y evocar aquellos periplos nocturnos en una ciudad y una época irrecuperables. Gocemos con el video de esa noche inolvidable, en el que interpretan Shusheta, de Juan Carlos Cobián y La llamo silbando, del propio Horacio Salgán.





















1 comentario:

  1. Muchas gracias por otro aporte sobresaliente que voy a estudiar con fruición un poco más tarde. Deprimente que este guitarrista Ubaldo de Lío - entonces un jovencito con mucho brío juvenil - ya nos ha dejado - solos. El aviso de su fallecimiento fue una noticia muy triste para mí.

    Voy a mirar el video en algun momento contemplativo. Gracias otra vez, maestro.

    ResponderEliminar