martes, 1 de mayo de 2012

En el Día del trabajo: D'Arienzo

Porque trabajó a fondo cada tango. Porque se entregó con la música ciudadana porteña. Porque mantuvo en vilo a los milongueros con esos fueyes atacando en staccato, y el piano cadenero llevando el ritmo y la batuta.

Lamentablemente los registros fílmicos o de televisión que hay de las grandes orquestas, son para echarse a llorar. Cuesta creer que algo tan importante de la cultura popular argentina no se haya cuidado como hubiera sido debido.

El tango es embajador del país en el mundo entero y mereció otro trato de las autoridades nacionales y de los cuidadores de la cultura.

D'Arienzo renovó el tango cuando en 1935 estaba en horas bajas, lo revitalizó trayendo las piezas de la guardia vieja, retornando al 2x4, dándoles un marchamo especial que aún hoy hacen vibrar el parqué de las pistas a su conjuro.

Yo le dediqué un soneto que acá traigo.


D’ARIENZO
                                                                  “Supo el por qué, supo el cómo,
                                                                                  lo dio todo, y además
                                                                                  se echó el tango sobre el lomo”.
                                                                                                                    Tino Diez

Nos llevó tu polenta por la pista
abriendo surcos, rayando el encerado;
trajiste ritmo, moviste el estofado
del tango encontrándole otra arista.

Inyectaste octanaje al pentagrama
y engrasaste el jovato repertorio,
endosándonos un groso reservorio
que en corridas y fintas se derrama.

Mangaste nervio y carácter al teclado,
leña a los fueyes, sin arrugar jamás,
tu batuta fue el tono encompadrado;

cordajes tauras dan fuerza a tu fastrás,
y pide cancha diquero y embrujado
el milonguero arreado en tu compás. 

                                   jmo 

Y como regalito del día este video recopilatorio de una actuación de la orquesta en Canal 11 de Buenos Aires y otra en Montevideo. Podrán observar que el pianista es Juan Polito, un músico notable que supo manejar una gran orquesta propia. Lástima que apenas nos dejó 14 grabaciones con la misma, que son perlitas para los milongueros.Con D'Arienzo actuó en varias ocasiones. 

Carlitos Lázzari es el primer bandoneón. Un león. Estuvo 25 años con D'Arienzo y sigue en la brecha con el esquema de aquel conjunto inigualable, viajando por el mundo.

El violín es el de siempre: El itálico Cayetano Puglisi que ingresó en 1936 en la orquesta, destacando sus solos y el acompañamiento con el sonido llamado "violín mojado".

Y El rey del compás a sus anchas laburando y jugando con sus músicos. 

Barquina (Francisco Loiácono), un personaje porteño amigo de Troilo y de D'Arienzo decía: "Cuando arrancaba D'Arienzo se caía el país. Hacía bailar a los muertos. Se levantaban los fiambres y bailaban con su música".

Exagerado y morboso el hombre, pero la verdad es que, nos sigue sacudiendo con su compás. 







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