viernes, 11 de mayo de 2012

Cuartito azul

Fue el tango que lanzó a la popularidad a un jovencito que había mostrado sus blasones en España, merced a una beca,  hasta que los inicios de la guerra civil lo devolvieron a su Buenos Aires.

Porteño del barrio de San Telmo, que se había preparado la música clásica, se hizo tanguero y gardeliano después que, un día, le mostraron una foto del Zorzal en España y le gustó la pinta. Luego lo escuchó porque a su padre le tiraba fuerte el tango y entrevió las grandes posiblidades de esta música.

Se llama Mariano Martínez, nació en 1918 y buscando trabajo porque había fallecido su progenitor y estaban su madre de 39 años  y los hermanos menores con problemas de subsistencia, logró ubicarse en un palco de la calle Corrientes, acompañando a una cancionista. En el Balneario Municipal lo detecta Luis Rubistein director de su Academia de actores y cantantes y se lo lleva. Ya había tocado con Roberto Firpo en 1938.

En la Academia conoce a las hermanas Myrna y Margot Moragues, que formaban el dúo Mores; las acompaña al piano, se enamora de Myrna y le dedicará este tango, a la vez que les pide permiso para firmarlo porque le rechazaron en la casa de partituras su sencilla firma: Marianito.
Marianito Mores con su gran amigo Aníbal Troilo
  

El cuartito azul estaba en la calle Terrada  2410, en el barrio de Villa del Parque. Era una habitación que había alquilado para estar cerca de su novia. Un día decidió blanquear las paredes de la misma con cal, a la cual le agregó unas pastillas de "Azul Brasso". Este preparado que venía en forma compacta del tamaño de un corcho, lo usaban las amas de casa para blanquear la ropa en agua, después de lavarla. Quedaban con un tono celeste, pero al secarse con el sol adquirían un blanco brillante.

En ese cuartito azul, al que no le dió el sol, Mariano y Myrna tuvieron sus primeros encuentros amorosos. Allí vivieron incluso de recién casados.

Lo curioso fue que Mores había compuesto el tema como una introducción para La cumparsita, como me comentó en un programa de radio. Pero Mario Batistella lo escuchó y le dijo: "¡Pero ésto es un tango. Y hermoso!". Entonces Mariano decidió dedicárselo a su novia y le contó toda la historia al gran poeta que escribió para Gardel. Y éste trasladó a la melodía, los versos con la historia que le narró el músico.
  -Cuartito azul, dulce morada de mi vida, / fiel testigo de mi tierna juventud...

Fue un golazo en el año 1939. Lo graba Francisco Canaro con la voz de Francisco Amor el 14 de setiembre de ese año. Osvaldo Fresedo con Ricardo Ruiz lo hace un mes más tarde. El 17 de marzo lo había registrado Ignacio Corsini, con las guitarras de Maciel Pesoa y Pagés. Buenos Aires lo cantó y lo bailó y Canaro se lleva a Mores de pianista de su orquesta donde estará diez años.

Podemos escuchar la versión de Canaro-Amor. Y acontinuación Roxana Fontán acompañada del maestro Mores y su orquesta recrea Cuartito azul.

Cuartito azul.Canaro-Amor

                                                             Mores-Roxana Fontán






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