sábado, 21 de abril de 2012

Julio Martel

Es uno de mis cantores predilectos. Por su forma de frasear, por esa voz chiquita, gutural y tan personal. Se llamaba Julio Pedro Harispe y a los 20 años se presentó en un lote de 100 aspirantes, para conseguir una plaza de cantor en la exitosa orquesta de Alfredo De Angelis.

Lo probó acompañándolo Juan Larenza al piano; De Angelis, observaba desde el control. Cantó: "Necesito olvidar" y consiguió la plaza, increíblemente, pues apenas había actuado en una orquesta  poco conocida, la de Juan Giordano.

Pegadito a Radio El Mundo estaba el Café llamado Mi refugio, y allí el animador y glosista de De Angelis, el gordito Néstor Rodi, al ver que Julio pedía un copa de Coñá Martell para celebrarlo, mirando la botella,  le dijo: "Te vas a llamar así, Julio Martel. Con una sola ele".

El muchacho alto, pintón, de sonrisa gardeliana, clavel en la solapa y metro ochenta y cinco de estatura debutaría en el Café Marzotto con el tango: No creas. A su lado estaba otro grande Floreal Ruiz, que pasaría enseguida a formar en la orquesta de Aníbal Troilo y en su lugar entra Carlos Dante.

La veteranía de Dante y la juventud de Martel se conjugaron  en el binomio más celebrado que ha dado el tango en cuanto a cantores de orquesta, en temas interpretados a dúo, con sus voces complementarias.

En 1946 Radio El Mundo contrata a la orquesta para el Glostora Tango Club, programa que estaría 22 años en el aire, patrocinado por un fijador del cabello. De allí saltaron al cancionero popular infinidad de éxitos.

Julio dejó estampada su voz tan imaginativa para tratar la línea melódica y esa simpatía innata que la llevó a ser ídolo, especialmente de las mujeres que acudían a ovacionarlo en Radio El Mundo o en las milongas.
Alfredo De Angelis, Carlos Dante y Julio Martel

Se despidió llorando de la orquesta de De Angelis en 1951, en unos carnavales en La Plata, con el último tango que cantó en esa orquesta: Porque te habré conocido, de Rodolfo Scalisi y el fueye de la orquesta: Carlos Cubría.

De Angelis le entregó una medalla de oro y le regaló el micrófono y el amplificador que había usado en su debut con la orquesta en el Marzotto.

Después cantó con Oscar Castagniaro con otras formaciones, filmó la película "El ídolo del tango" y aprovechó los últimos rescoldos de una popularidad que languidecía, dejando paso a otras voces.

Pero, afortunadamente quedaron sus registros. Por ellos hasta le perdono los 50 pesos que me ganó una noche de boxeo en el Luna Park. Él iba a mano de Ricardo González y yo del rosarino Alfredo Bunetta. Y ganó Gonzalito. Y cuando apostamos, ni lo había reconocido.

Me baño en recuerdos lontanos, escuchándolo en el primer tango que grabó con De Angelis: Qué buena es, de A. Ferreira y H.B. Oneca. Lo registraron el 23 de julio de 1943.

Por quererte te perdí, de Antonio Cascini y Marvil (Elizardo Martínez Vilas)  del 23 de diciembre de 1947.

Y su despedida de la orquesta de De Angelis, en una toma radial: Por qué te habré conocido, de Rodolfo Scasidi y Carlos Cubría, fueye de la orquesta.

Y como frutilla del postre, uno de los temas que interpreta en "El ídolo del tango". El tango Comencé jugando de Rodolfo Scianmarella.


Qué buena es. De Angelis-Martel


Por quererte te perdí. De Angelis-

Por qué te habré conocido. De Angelis-Martel

                                                         Comencé jugando.video

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