sábado, 31 de marzo de 2012

El Príncipe cubano

Hoy traigo a la palestra a uno de los tantos personajes maravillosos que albergó el tango en sus diferentes etapas de gran popularidad: Ángel Sánchez Carreño, más conocido como “El Príncipe cubano”. (1890/1971)

Fue un perfecto cabaretier que manejó los escenarios del mítico Chantecler, las relaciones públicas del mismo y el personal. Por tarde revisaba la vestimenta de los mozos y el peinado, si un botón no brillaba o los zapatos no relucían, expresaba...présentese a la noche nuevamente en forma correcta, caso contrario no firma la planilla de noche”. Las coperas pasaban por el mismo control, las uñas, el pelo y la vestimenta, tenían que ser perfectas, so pena de no trabajar, se las controlaba y ninguna podía salir del local hasta que la función no llegara al final; cafishios o amantes, luego de esa hora. Cabe recordar que la célebre cantante Pepita Avellaneda (Josefa Calati), terminó sus días en la miseria, y era encargada del guardarropas del Chantecler.

Sánchez Carreño era un cantor melódico cubano que llegó a Buenos Aires en 1924 y nada menos que durante 32 años condujo el show del célebre cabaret por deseo expreso de Madame Ritana, la esposa del dueño, un corso apellidado Garesio.

Sánchez Carreño en sus buenas horas


Además de cumplir cabalmente su cometido, compuso varios tangos que tuvieron éxito como: Metido, (La dictadura del 43 lo convirtió en Enamorado). Cuando el bandoneonista cordobés Domingo Rullo actuaba en la típica de Miguel Zabala en el Chantecler, Sánchez Carreño le dio la letra de Seamos amigos, que éste musicalizó con fortuna en 1946 para mayor gloria de D’Arienzo o Biagi. Siluetas de la tarde (grabado por el dúo Magaldi-Noda). Tortura, con música de Humberto Canaro que grabó Rafael Canaro con la voz de Carlos Dante. Sublime adoración con música de Lucio V. Lanzone. También Horas tristes, Desdén (Distinto al homónimo de Gardel y Battistella),  Venga viejo…etc. Circularon rumores de que la música de Castriota del tango Lita (Luego Mi noche triste) era un plagio del bambuco del cubano titulado Rosa,  composición que obtuvo el primer premio en el concurso de bailes realizado en el Magic City de París, en enero de 1914. En principio Sánchez Carreño habría amenazado con un juicio por plagio, pero al residenciarse en Argentina, decidió no realizarlo, según decían.
El Príncipe cubano se hizo famoso, además,  por etiquetar a D’Arienzo como El Rey del compás y con este título compuso el tango del mismo nombre que le grabó D’Arienzo el 12 de setiembre de 1941. "Si yo soy un Príncipe, usted es el Rey...del compás"
Para ilustrar esta pequeña historia resumida, van tres temas: Metido por Fresedo-Ray del año 1931, Seamos amigos por Biagi-Alberto Amor de  1944 y Sublime adoración de 1953 por Domingo Federico con la voz del Muñeco Armando Moreno (Armando Bassi), que no fue comercializado.




Ya no queda nada y aquello no existe...
ni tus bailarines...ni tu varieté...

Príncipe Cubano, te veo muy triste

pasar silencioso frente al Chantecler.

     Adiós Chantecler- Enrique Cadícamo

6 comentarios:

  1. Hermosa historia bohemia del Buenos Aires y de la sociedad porteña de esos años. Mi padre (Francisco Señorans Vidal) trabajo más de 10 años, los últimos años del Chantecler hasta que cerro sus puertas, recuerdo que un día me llevo para mostrarmelo, yo tenía unos 7 años, claro que durante el día que estaba cerrado para el público, y recuerdo que tenía una gran entrada en forma circular para autos, luego al entrar estando las mesas con las silla arriba, llegaba a una parte central que a la izquierda estaba haciendo recodo el escenario donde tantos grandes pasaron por ahí. Me comentaba también mi padre que tenia el Chantecler hasta salas privadas de juego de billar y de poker. Era todo un icono de la vida bohemia de la época. Situado en Paraná y Corrientes.

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  2. El Chantecler estaba creo en Paraná 431 entre Corrientes y Lavalle. Hoy hay una casa de departamentos y una placa que recuerda a Juan Dárienzo "El Rey del Compás", hermoso tango del Principe Cubano.Siendo también muy pequeño(nací en 1937), mi padre me llevó un día para que lo viera y como dice el otro señor, estaba cerrado.Me parece que estaba toda la entrada pintada de azul y tenía una verja, con una puerta por la que se ingresaba a un jardían.También me parece que tenía en el medio, una enorme fuente que echaba agua en forma constante.Que hermoso recuerdo. Mi papá, siendo yo muy niño me hizo conocer muchas cosas que me quedaron grabadas, como una fonda de la calle Rosario, frente al Parque Rivadavia, donde comían los obreros, sobre manteles de papel de diario, un duelo criollo a primera sangre a facón en la Pcia. de Córdoba, una corrida de sortijas en Luján, la cancha de madera de San Lorenzo en Avda,.La Plata, donde a la salidas nos regaban con pis, los que salían últimos y otras cosas inolvidables para un chiquilín.

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  3. Como dice la publicación de "Anónimo", un gran recuerdo de nuestra niñez, sobre la vida bohemia de Bs. As.
    Gracias por hacerme recordar sobre la fuente que ya había olvidado como del color de la fachada y de la verja. Lo de la cancha de San Lorenzo, si también me ha quedado en la memoria de los tablones conque estaba construido sus gradas.
    A lo que quiero agregar las noches de veladas boxísticas del Luna Park, una cita obligada, como también en la cancha de Atlanta. ¡que época!, con gran sabor bohemio.
    El Chantecler, cita de gente de la política, farándula, sociedad media y alta. Lugar que nacieron personajes de la farándula como Cacho Fontana, Tita Merello, Juan Verdaguer, Beba Bidart entre otros.
    En la planta superior había una sala de billar, y otras salas de póker muy exclusiva, donde los participantes acompañados de bellas mujeres, partidas que se jugaban altas sumas de dinero. Todo esto ya lo he sabido por comentarios que mi padre me hacia, ya que el solía a veces tocarle servir como mozo. Una anécdota sobre Tita Merello. Decía que una noche al finalizar una partida uno de sus jugadores antes de levantarse pide la cuenta, la cual se la trae el maître, acto seguido la paga y deja una muy buena propina para el maître, pero Tita Merello le dice que deje otra igual o similar al mozo que era el que les había servido, aceptando dicho comentario también le dejo una propina al mozo (ese mozo era mi padre, gesto que nunca ha olvidado).

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  4. Grosa la Tita. Coincí con ella en Editorial Abril donde yo era secretario de redacción de una publicación y ella estaba en otra. Nos sentamos juntos una atarde en el Bar de la Editorial y charlamos lungo. Estaba viejita y tenía muchos recuerdos tristes: "Mirame a mí dando consejos de amor".. Ella escribía en la revista Claudia.

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  5. Lamento informar que el de la foto no es el
    príncipe cubano! Desconozco cómo llegó esa foto a ser ligada a él. Esto lo sé porque soy el nieto, y no es en absoluto parecido a quien aquí aparece.

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