sábado, 3 de diciembre de 2016

Y siempre el tango

                                                                                   "Bailarines de afición
                                                                                    y aficiones a una vida
                                                                                   donde bailar solo fuera
                                                                                   el trazo de otra alegría"...
                                                                                        María Adela Balbín

A mí no me llaman Juan Tango, como cantaba Roberto Rufino con Di Sarli, pero, que llevo un pedazo grande de mi vida identificado con esta música, estos versos y sus grandes figuras, en todos los órdenes, no te quepan dudas. Si naciste hace unos años en un barrio porteño, cómo podés no sentir estas estrofas. Y si te las rebuscás en la pista, cartón lleno. Mirá, hoy juegan el Barsa y el Madrid. Y resulta que le han descubierto unas cuentas opacas a Cristiano Ronaldo y parece que se parara el mundo.

Hay que estar al día, viejo. Hoy hay presidentes de países, ministros, grandes empresarios, intermediarios, vendedores de armas, de falopa y de lo que se te ocurra, que tienen fortunas escondidas en esos paraísos fiscales que no los quieren cerrar. ¡Y qué querés, que ellos vayan a cerrar sus escondites de guita mal habida! Estaríamos todos nadando en la abundancia si esas cuevas florecen, muestran su salud públicamente, y el dinero vuelve al circuito. ¡Ja ja ja ja ja!

                                                   


Y, sí, me río porque es como esas pelis y novelitas donde a los dos minutos sabés que la "mosca" es la "mosca" y parece que debiéramos cerrar los ojos ante tanto choreo. Pero no los oídos, ¿viste? que así podemos olvidarnos un rato de tanta felonía y llenarnos un poquito el cuore escuchando unos tanguitos. Y si esta noche los bailo en BIEN MILONGA, chau pinela... De paso, cañaso te digo que hoy, el martes y el sábado próximo, no nos vamos de "puente. que estamos abiertos de par en par. ¡Qué mejor lugar para un puente!


Y ya metidos  en el baile -nunca mejor dicho, me arranco con unas exhibiciones por distintos puntos geográficos donde manda el tango -¡y olé!-. Comienzo por la presentación de la pareja brasileña formada por Rui Barroso e Inés Gomes, que, en  la capital turca de Estambul, se mandan con La capilla blanca, por Carlos Di Sarli y la voz de Mario Pomar.


Y ahora esta dupla que fue finalista del Mundial de Tango, en Buenos Aires. Iván Terrazas y Sara Grdan, se presentan en San Diego, California, bailando la Milonga para as Missoes por Renato Borghetti y su formación.



                                          
Cierro con el siracusano Fausto Carpino y la parisina Stephanie Fesneau, que son pareja desde julio del 2011. Bailan el valsecito Violetas, por Alberto Castillo y su orquesta.



                                         

  ¡Y a vivir que son dos días! (En este otro paraíso)                                                                                                                                   

viernes, 2 de diciembre de 2016

Había una vez...



… unos descendientes de los esclavos negros  que realizaban fiestas paganas en sus momentos de descanso y reunión, en la Buenos Aires de finales del siglo XIX. Ellos esbozaron pobremente como  danza esa especie de tango milonga en la que se hacían acompañar por músicos diletantes que tocaban guitarra, flauta, arpa o violín. Carecían de partituras y eran empujados por los bailarines para que los acompañaran en incipientes piezas, que cuando eran afortunadas repetían una y otra vez para gozo de los bailarines. La primera partitura de tango trasladada al papel fue El entrerriano, del pianista negro Rosendo Mendizábal, que  se editó en 1898.

 Cuadro de Pedro Figari sobre el baile del tango

 …unas palabras traídas por esos negros que harían camino largo en esa nueva danza: Tango, milonga, canyengue, candombe, quilombo, zamba,  y muchas otras se incorporarían al léxico diario de los futuros porteños, que serán los nacidos en la ciudad de Buenos Aires. Queda claro que la estructura formularia de esta danza, que nació antes que la música y la letra la realizaron los negros de los barrios de la capital.

                                                  


 …unos compadritos, muchachos de clase baja de los suburbios de la ciudad, también llamados orilleros porque venían precisamente de los límites del ejido ciudadano, que vestían llamativamente, eran alborotadores y trataron de introducirse en esos bailes tan rituales,  advirtiendo el carácter sensual que tenía el abrazo de las parejas. Rápidamente aprendieron los pasos iniciales de la danza y fueron creando nuevas figuras, más espectaculares. Así surge el tango canyengue (ka-llengue, un afronegrismo que denomina una danza en lengua quimbundo)

…unos inmigrantes europeos que traerán sus acordeonas, verduleras, y otros instrumentos  musicales, además de sus cantos. Con ellos llegará la nostalgia de sus tierras que poco a poco, algunos de sus descendientes irán  transmitiendo e introduciendo en el tango. 

                                         
Rosendo Mendizábal



 …un milagroso bandoneón, pariente de la concertina que llega a Buenos Aires sin que nadie supiera explicarse como lo hizo. Tenía procedencia alemana, 33 botones y era un instrumento muy complejo para manejarlo, ya que no existían métodos de estudio, no se ven los botones a izquierda y derecha y suena distinto al abrir o cerrar el fueye. Su primer ejecutante fue un negro: Sebastián Ramos Mejía que era motorman de tranvía y sería también el primer maestro del instrumento. El tango dejaría de ser una música pícara y retozona para transformarse en recoleta e íntima gracias a ese bandoneón que se introduciría gradualmente en los tríos o cuartetos de la época. Y ya tenía una botonera de 71 notas.

…un cantor y guitarrista argentino que actuaba en un cabaret de Montevideo, llamado Pascual Contursi.  Había pensado que el tango debería tener también letra, como otros géneros musicales y se dedicó allá por 1916, a ponerle versos a tangos de diversos autores y cantarlos en ese salón del padre de Matos Rodríguez (el autor de La cumparsita). Así hizo con varios de ellos y nació Mi Noche triste, sobre la música del tango Lita, de Samuel Castriota. Ese será el primer tango que canta Carlos Gardel,  un año más tarde en el Teatro Empire y graba inmediatamente. Se trata  del primer tango con letra y el octosílabo inicial marca un rumbo definitivo, con la incorporación de palabras lunfardas.:  “Percanta que me amuraste”…

                                      
El Negro Ernesto de la Cruz, con su bandoneón, la hija de Mendizábal y Luis Alposta


…un músico, hijo de un luthier italiano prestigioso, que crea un Sexteto que cambiará la historia del tango. Se llama Julio De Caro y reuniendo a varios integrantes del sexteto de Juan Carlos Cobián que se había ido a Estados Unidos, logra en 1924 combinar con los bandoneones de Pedro Maffia y Luis Petrucelli, los violines de Emilio De Caro y el suyo, Francisco De Caro al piano y el Negro Leopoldo Thompson en contrabajo, una nueva forma musical, dejando atrás el 2x4 inicial por el nuevo tiempo del 4x4, más lento y con músicos formados, que ya no tocarán más “a la parrilla”, ni serán orejeros. Queda atrás el tango arrabalero y bravío. El sexteto de De Caro lo hará más lento y cadencioso y sentará escuela en las futuras orquestas, Los milongueros deben entonces cambiar su forma de bailar, porque muchos de los antiguos pasos no entran en este tempo musical y se crean muchos otros, que son los que se utilizan hoy día con los lógicos agregados que las nuevas generaciones insertan en el tiempo. El tango seguirá evolucionando, pero quedará para siempre, la impronta genial y única de la danza del tango que es: La improvisación.

…un pianista llamado Sebastián Piana, autor de numerosos y hermosos tangos, que en 1931 creó  y pautó dos milongas que habrán de establecer un antes y un después en el catastro tanguero. Se llamaron Milonga sentimental y Milonga del 900, que cobraron cuerpo con letra de Homero Manzi. Pedro Maffia con su orquesta las llevó a los atriles y se hicieron tan populares que fueron incorporadas al bagaje milonguero. El vocablo es un afronegrismo que significa: Palabras y en singular, se escribe: Mulonga. Este género existía antes del tango y la usaban los guitarristas para acompañar con rasguidos monódicos y reiterativos los duelos de payadores. Los primeros tangos eran llamados milongas por los músicos y en numerosos casos los primeros tangos eran tango-milonga, y así figuraba en las partituras. Se baila más rápido que el tango, con movimientos cruzados. En los últimos años se ha introducido la milonga con traspié.

                                        
El Cachafaz y Carmencita Calderón



…un género llegado de Europa que recorre el mundo, llamado Vals,  y va tomando distintas formas y denominaciones en los países que lo incorporan. En Viena, lugar de su nacimiento, había sido declarado inmoral por las cercanías de los cuerpos de las parejas al bailarlo, en base a giros permanentes. Por supuesto, ni por asomo llega a parecerse al abrazo sensual del tango, que muchos consideraron obsceno. En Francia crearon el vals francés, en Inglaterra el equivalente suyo, en Estados Unidos fue vals Boston y en América latina, en un principio se denominó Vals criollo a los temas autóctonos. Roberto Firpo fue quien cosificó el vals porteño, distinto al del litoral, cordobés, peruano, ecuatoriano o mexicano. Lo hizo con Desde el alma, la creación de una adolescente pianista de 14 años, Rosita Melo (Rosa Mele) nacida en Uruguay y criada en Argentina desde los 3 años. Ésta había escrito un Vals Boston en 1911 y el arreglo de Firpo, pasándolo a valsecito porteño, permitió ingresarla definitivamente en el vademécum tanguero que engrosaría las partituras de orquestas y cantantes en adelante. Los milongueros los bailaban con muchos giros, como el original, pero a comienzos de la década del cincuenta unos muchachos de barrio comenzaron e introducirle pasos de tango y de ahí en más se bailó así, con figuras tangueras, la salida, ochos, y giros a izquierda y derecha. El apelativo criollo viene del nacimiento de hijos de españoles en América y engloba a todo el continente. Por eso lo correcto es definirlo como Valsecito porteño, o simplemente valsecito,  para diferenciarlo de los otros del género.

                                           
Sebastián Arce y Mariana Montes


…unos porteños, que como sus paisanos acostumbran  a inventar giros, hablar en lunfardo, diseñar sentencias, hablar cambiando el orden de las sílabas, o encoger palabras y frases, en este caso,  milongueros, en lugar de indicar que iban a bailar tango a un sitio determinado, respondiendo a una pregunta, comenzaron a decir a fines de los años veinte:
-Me voy a la Milonga.

Y lo institucionalizaron, ¡Vaya si lo hicieron! Desde entonces se entró a popularizar la palabra, indicadora de concurrir a un salón de baile de tango y se fue trasladando urbi et orbi a todas las salas del mundo donde se baila tango. Por eso, hoy día, los milongueros suelen ir a.. .la MiIonga.

                               


                                                                                                                     
                                                                                                              José María Otero 


Nota: El musicólogo Carlos Vega describió hace muchos años.: "La Argentina realizó su única proeza coreográfica en escala universal con ese insuperado primor de expresión y de técnica que es el tango. Las (...) danzas de enlace exigían el movimiento continuo de acuerdo con las prácticas consagradas; puesta la pareja a bailar, debía enhebrar acompasados paseos o vueltas sin detenerse ni un instante. Pues bien, los forjadores del tango introducen la suspensión del desplazamiento. La pareja se aquieta de pronto. Y aún más: suele pararse el hombre solo mientras la mujer caracolea o gira en torno y a la inversa, firme la mujer puede moverse el hombre."


miércoles, 30 de noviembre de 2016

Valsecito de antes

Anoche lo estuve bailando una vez más en BIEN MILONGA, y confieso es uno de los que me retroceden en el tiempo y me llevan a una Buenos Aires enfundada en tangos, valsecitos y milongas, con aquellos tríos, dúos, cuartetos de guitarras y algún fueye, que pasaban por los cafés del barrio en la noche, o animaban las fiestas del sábados en algún patio emparrado, que me hacían soñar, porque yo era muy chico, y esas escenas me conmovían por dentro.


                                  

La música de este valsecito es del bandoneonista de Boedo, Antonio Sureda, especialista en crear tal tipo de música, esos valsecitos que alegran el alma y nos movilizan, felices, en la pista. A mí particularmente me traen enormes recuerdos infanto-juveniles y los versos que le adosó el gran Homero Manzi, cuando tenía apenas 21 años y estaba transitando el corazón porteño, trasplantado de su provincia natal santiagueña, pintan maravillosamente aquellas instantáneas barriales.

Valsecito que traes el perfume
de los bailes debajo del parral
y el recuerdo del gringo organista
que sonaba por el arrabal.
La poesía del barrio de entonces
se despierta en tu viejo compás,
y la mente dibuja el paisaje
de un patio estrellado detrás de un portal.

Todo aquello, evidentemente, ya no existe. Pero si queremos rememorar en una historiografía lo que eran los barrios de Buenos Aires, especialmente los más poblados por gentes humildes y muchas familias de trasterrados, no hay quizás, mejor descripción de las trazadas en tantos tangos y valsecitos como éste, que además tiene un fondo musical, que, de por sí, te instala sentimentalmente en otras épocas más románticas e ilusionantes. Me salto un párrafo de la poesía y sigo.


Los muchachos te rezan silbando                 
y las pibas te cantan también.
Y el trovero gangoso del barrio
en tus notas diluye un desdén.
Y si junto a la reja en tus sones
se perfuma la voz de un cantor,
un par de ojos borrachos de ensueño
te dicen las gracias con un lagrimón.


Evidentemente Homero está narrando aquí una escena de las inolvidables serenatas a la novia amada, y toda esa escenografía imposible de borrar de los recuerdos. El valsecito con guitarras, en esos casos, eran el mejor recurso.por los mundos que se retrataban en ellos. Manzi acude a la luz de la imaginación para iluminar las notas emotivas de la música tan colorida de Antonio Sureda, gran creador de valsecitos, especialmente, que eran esencia amable del barrio y mi primer canon dentro de un destino tanguero.

Si en la esquina pintada del barrio                       
se destrenza tu humilde canción,
de ternuras las noches plateadas
prenden una estrellita de amor.
Porque fuiste el primer cancionero
para el alma del barrio cantor,
sos la contra del tango malevo
y si él es guapeza, vos sos todo amor.

Las notas de este valsecito te impregnan la piel y se te meten para que los pies y el cuore lo bailen con un fueguito interno que, en mi caso, es especial, por esa música que bullía en los patios y en las vereditas, gracias a la facilidad y pasión que tenían aquellos musicantes y cantores. Es uno más en el inmenso racimo de valsecitos, plenos de ensoñación, que aderezaron épocas duras, endulzándolas. Que se te quedan  flotando en la memoria. Y uno piensa, a la distancia, que Buenos Aires tiene duende, transmite cosas. El paisaje es la memoria y la noche es un leit motiv. La imaginería. ¿será por eso que anoche tenía tantas ganas de bailar?



Hay muchos registros y muy lindos de este valsecito de Sureda y Manzi. Yo te invito a escuchar el que bailé en la madrugada, por la orquesta del fueye de Parque Patricios (¡Cómo tira el barrio!) Juan Bautista Guido El lecherito. Lo grabó con su orquesta el 8 de octubre de 1929 y además del saborcito antiguo, como nota curiosa, los versos los canta la actriz y cantante Joaquina Carreras.

Juan Bautista Guido - Valsecito de antes

               
Y, para ayudar aún más a visualizar aquel entonces, podemos ver a un bandoneonista de antaño, Tito Gorjon junto a la guitarra de Carlos Gutiérrez, tocándolo a la manera de la época. ¡Y qué linda época!

                                            


lunes, 28 de noviembre de 2016

La gran fiesta

Aunque esta página está dedicada al tango, una de mis grandes pasiones, no puedo dejar de lado mi otra gran pasión que siempre fue y es, el deporte. Estuve en grandes medios escritos, en televisión fui Jefe de Deportes en dos canales, tuve programas propios  y en radio también desarrollé mi profesión. Recorrí toda Sudamérica cubriendo acontecimientos deportivos, como también México, Estados Unidos y numerosos países de Europa. Cubrí partidos de fútbol, hice reportajes, estudios de diversos equipos, Fórmula 1 siguiendo a Reutemann, campeonatos del mundo de Boxeo en Europa y Estados Unidos, o Tenis, siguiendo a Vilas.

                                           


El tenis fue otra de mis pasiones. comencé a jugarlo en la Ciudad Deportiva del Real Madrid, luego en el Club de Tenis Chamartín, jugué torneos, gané Trofeos y, entre tanto estuve en 5 Mundiales de Fútbol y bailaba tango... Por eso me duele cuando leo barbaridades sobre Messi en la prensa argentina que también supo llamar "Pecho frío" a Del Potro, cuando no se ganaba la Davis, Y ese muchacho de Tandil que estuvo tres años sin jugar por operaciones en su muñeca,  nos  levantó a todos con las cosas que hizo en Zagreb junto a Del Bonis y Mayer. Fueron tres días maravillosos, inolvidables, la primera Copa Davis que gana Argentina, en un marco ejemplar, extraordinario.

                                         


Cuatro mil hinchas argentinos con sus camisetas, disfraces y banderas de todas las provincias, alentando sin cesar a sus jugadores y las tribunas locales respondiendo con el mismo aliento a los suyos. Sin un sólo incidente, convirtiendo el espectáculo en una masa espectacular y colorida que nunca desmayó en su apoyo. Incluso la presidenta de Croacia, con camiseta deportiva y sin perder jamás la sonrisa. Hubo infinidad de jugadas, toques y situaciones de todo tipo. Hombres, mujeres, niños, familias enteras con sus colores, muchos pintados en la cara, y no vimos un mal gesto, un abatimiento en unos y otros que supieron mantener la tensión y el aliento a sus jugadores.

Escuchar el himno en un ambiente así y habiendo por fin ganado, de visitantes y cuando menos se esperaba, emociona hasta límites insospechados. Y después de esas batallas tremendas, titánicas, volcánicas, ver charlar tranquilamente, mientras esperaban la premiación, a Del Potro con Cilic y otros jugadores locales o a los dos capitanes conversando, no puedo menos que reflejarlo porque debería ser un ejemplo para deportistas, público y periodistas.


                                   

Grité, sufrí, me emocioné tremendamente con los argentinos pero también con los croatas que no intentaron nunca presionar con su localismo a los jueces y a los rivales. Me llevo una imagen que no olvidaré de esta gente, y como además, aman el tango, al menos les dedico acá el lugar que merecen. Tienen varios clubes y salas donde se practica esta danza y Ned Savi, uno de los bailarines e instructores, que vivió en Buenos aires para estudiar y perfeccionarse, cuenta así sus enseñanzas.

-Hay una forma específica de transmitir las enseñanzas, conocimientos y habilidades, que converge no sólo en tal función, sino también en insuflarles el amor por el tango. Es un contacto del cuerpo, toca el alma en la soledad de su abrazo divino, al menos por un momento, su camino hacia la eternidad.

Podemos ver en una hermosa plaza de Split, el balneario croata, a las parejas bailando bajo las estrellas y sobre baldosas de mármol a la orquesta de Ángel D'Agostino con Angelito Vargas, por ejemplo.

                                         

Y me voy a otra milonga en Poréc, Croacia, para que vean como les tira nuestro tango. Vean lo que es la amabilidad de estos pueblos.

                                       

Y para terminar, te insisto en que a mí me conmueve el duende de Pichuco con su fueye, la mano zurda peinando las notas del piano como una pluma de Di Sarli, o las síncopas de Orlando Goñí, el vuelo de los violines en las melodía, el golpe canyengue del contrabajo, o el tono musical de Fiore, la caricia de Berón cantando o el fraseo de Floreal. Como los firuletes de los Zotto, Arce, la Mantiñán, Mariana Montes en el encerado. Pero también me da un brinco en el corazón cuando Del Potro se manda la Gran Willy de espaldas,  sobre los 3 metros y medio que alcanza Ciric con su raqueta.... Y le pelota vuelaaaaa.... baja, en el rincón de la pista, como los tiros libres de Messi a la escuadra, y da esos dos últimos saltitos, con Ciric aplaudiendo y el tic tic de la pelota semejando al chan chan final de Pugliese en Si sos brujo... Miralo de nuevo, y pensá en medio de la batalla de pelotazos a 200 kilómetros por hora, ese toque...          
                                    
                                        

sábado, 26 de noviembre de 2016

La lluvia y el tango

                                                                                       "La lluvia sin cesar
                                                                                        golpeando en el cristal
                                                                                       renueva la emoción perdida"...
                                                                                                      Oscar Rubens

En estos días de goteo incesante y desfile de paraguas, este tango hermoso, que consagraran Podestá con Di Sarli y Bermúdez con Laurenz está latiendo en mi bocho, como aquella escena de Gene Kelly cantando y bailando bajo el torrente de agua que no paraba de caer. Porque, hasta la lluvia puede ser romántica, ¿no? Si hasta la pedíamos cantando cuando éramos pibes que asistíamos al espectáculo del agua rebotando contra el toldo y las baldosas y nosotros acompañábamos "Que llueva...que llueva...la vieja está en la cueva...". Y la vieja preparaba tortas fritas...

                                 

Ahora cae barro en la primera oleada, por la mierda que hay en el aire. Y embarra la chapa de los coches  y todo es un chiquero. Los cerdos son los políticos que niegan el cambio climático. Y yo me relajo con el mate y los tangos, valsecitos y milongas que suenan en el reproductor y son los que estoy preparando para BIEN MILONGA de esta noche. Superamos el esplín, porque la música te cura todo. Bueno, al menos lo de las inclemencias del tiempo, ¡que vachaché!

Y ya entibiado el ambiente con estas corcheas infinitas, voy a realizar mi ronda sabatina por esas ciudades que han decidido amar el tango con todas las consecuencias. Y para ello, ajustaron las tuercas, se aprendieron el abecedario tanguero, sus códigos y no desentonan ante los porteños, cosa que me alegra el cuore muchísimo, porque me duelen los ojos cuando veo bailar mal nuestra música.

                               

 Y me voy a una pequeña ciudad de Dinamarca para ver a esta pareja que merece todo mi reconocimiento. Porque Jenny Hill y Frank Oregón son venezolanos. Él es músico: contrabajista y percusionista, anche bailarín. Jenny, caraqueña se cansó de participar en torneos aeróbicos y ha bailado toda clase de danzas. Frank ejerció de coreógrafo en varias compañías y un día salió a bailar con Jenny. Así recuerda aquella noche: "De todo el tiempo que yo tenía bailando, nunca había sentido lo que sentí cuando abracé a Jenny por primera vez, fue una explosión interna que perdura hasta el día de hoy, cada vez que bailo con ella". Ya consolidados como pareja de baile y sentimental viajan por el mundo como bailarines de tango y son aplaudidos y reconocidos en todas partes.Acá podemos apreciarlos bailando con D'Arienzo y Echagüe el tango: Pensalo bien.



                                                
Y de paso por Dinamarca , vemos en el Festival Partou Tango 2016, a la pareja alemana de Friburgo, integrada por Sayaka Higuchi y Joscha Engel. Ella también toca varios instrumentos como el violín, piano y tambores. Bailaba todo tipo de danzas, cuando descubrió el espectáculo Tango Argentino, en el que consiguió ingresar haciendo una pasantía. Se enamoró del tango, siguió bailando en Buenos Aires y Europa, y en 2014 la invitó Hoscha a Friburgo donde empezaron a dar clases y bailar juntos. Joscha define así su estilo de enseñanza.
-El baile del tango nos ofrece plenamente  este intercambio mutuo de energías, si escuchamos abiertamente a nuestro socio en la danza. Es un baile en que nos expresamos y disfrutamos la experiencia de la unión de convertirse en uno, con nuestra pareja, a través de una conexión que está viva y emociona. El tango es como un proceso de comunicación sutil y profundamente conmovedor, en que ambos socios contribuyen conjuntamente al sutil proceso del baile improvisado.
Los vemos bailando la milonga No hay tierra como la mía por la orquesta de Lomuto cantando Fernando Díaz.

                                              

Y...la lluvia trae  recuerdos  y el mate nostalgias. Y tengo que volver con esa hermosa pareja que tangas cosas lindas han hecho con el tango. Son Murat y Michelle. Se trata de un encuentro en el festival de Bruselas, donde bailaron con D'Arienzo y Jorge Valdez en el disco, el tango Remembranzas. Belleza, nenes!!!

                                       
  Ya que le lluvia me sumerge en mis propias remembranzas, en tanto espero la hora de la milonga, esta noche en la Casa de Aragón, hago el reculié y mientras mi perro me mira extrañado, como cuando pibe, canto:
Que llueva... que llueva... la vieja está en la cueva.../ Los pajarillos cantan ...la nubes se levantan..!